Hye Morose. es la sensación Me encantaron
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❥ 𓏧 Esta noche la despido con un delicioso snack (que por supuesto no me voy a terminar). Dulces sueños ‪♡‬

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Volvi, diganme de que me he perdidooo

Aly Cambio su foto de perfil
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Aishite...~

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Lily permanecía nerviosa al pie de la cama, jugando con el dobladillo de su falda. La luz suave y cálida de la habitación creaba un ambiente íntimo, pero no lograba calmar la creciente expectación que sentía. Más temprano ese día, había cruzado un límite al provocarlo lo suficiente como para obtener una reacción, y ahora estaba a punto de descubrir cuáles serían las consecuencias.


—Ven aquí, Lily —su voz rompió el silencio, baja y pausada.


Contuvo la respiración y dio un paso al frente, con el cuerpo vibrando de nerviosismo. Sabía que no debía poner a prueba su paciencia, pero algo en ella disfrutaba del desafío, de la forma en que él reaccionaba al ser llevado al límite. Y hoy, se había excedido un poco.


—¿Recuerdas lo que te dije antes? —preguntó con un tono tranquilo pero autoritario.


—Sí, señor —respondió ella en voz baja, apenas un susurro, mientras permanecía de pie frente a él, con las manos fuertemente entrelazadas delante de ella.


Estaba sentado al borde de la cama, con las piernas separadas y la mirada fija en ella. Lentamente, extendió la mano y le tomó la muñeca, guiándola hacia su regazo. Su cuerpo encajaba a la perfección allí, su vientre presionando contra sus muslos y sus piernas colgando a un lado de la cama. Le ajustó la falda, subiéndola con delicadeza hasta que solo sus bragas cubrían sus nalgas.


Su mano descansaba sobre sus nalgas; ella sentía que su corazón latía con fuerza. —Dime por qué estás aquí, Lily —la animó, mientras sus dedos seguían recorriendo su piel a través de la fina tela de su ropa interior.

—Porque me porté mal, señor —susurró, con la respiración entrecortada, preparándose para lo que estaba por venir.

“¿Y qué pasa cuando te portas mal?”

“Me dan nalgadas, señor.”


Hubo una larga pausa. Luego, sin previo aviso, su mano cayó con un fuerte golpe . El sonido resonó en la habitación y el escozor se extendió instantáneamente por sus nalgas. Jadeó, clavando los dedos en la colcha, pero antes de que pudiera recuperar el aliento, su mano volvió a caer, esta vez con más fuerza.


Su palma era grande, cubriendo casi toda su mejilla con cada golpe, y el ritmo que imponía era lento y deliberado, dándole el tiempo justo para sentir el ardor antes del siguiente impacto. Dejó escapar un leve gemido, moviendo ligeramente las caderas, pero él colocó su mano libre en la parte baja de su espalda, sujetándola. «Quédate quieta», ordenó con firmeza.


Siguieron otros minutos de fuertes nalgadas, cada una más fuerte que la anterior. El sonido de su mano golpeando sus nalgas llenaba la habitación, cada golpe acompañado de sus suaves jadeos. Alternaba entre sus mejillas, asegurándose de que ninguna parte de ella quedara sin ser tocada por el calor creciente.


Su piel comenzó a hormiguear bajo su mano, el calor se extendió mientras el escozor se convertía en una quemadura. Cada nalgada se sentía más fuerte que la anterior, y sin embargo, había algo embriagador en ello, la forma en que él controlaba el ritmo, la forma en que sabía exactamente cuánto podía soportar.


Tras lo que pareció una eternidad, se detuvo, con la mano apoyada en sus nalgas enrojecidas. Ella sintió el calor que emanaba de su piel, el latido constante que le recordaba lo mucho que lo había provocado ese día. Sus dedos recorrieron el contorno de sus bragas antes de engancharse bajo la cinturilla y bajarlas lentamente. «Qué color tan bonito», murmuró, con la voz teñida de satisfacción al contemplar sus mejillas sonrojadas y expuestas.


Lily se mordió el labio, intentando reprimir un gemido cuando su mano volvió a sus nalgas ahora desnudas. La piel estaba sensible. Él no perdió el tiempo. Su mano bajó de nuevo, la primera nalgada sobre su piel desnuda fue más fuerte que ninguna otra anterior. El escozor fue agudo e inmediato, y ella dejó escapar un leve gemido, sus caderas se sacudieron involuntariamente. Pero él no se detuvo. Su mano golpeó sus nalgas desnudas una y otra vez.


El ritmo era constante; su mano no flaqueaba ni un instante mientras le propinaba cada nalgada con precisión, asegurándose de que sintiera toda la lección que le estaba dando. Ella se retorcía bajo su agarre, respirando con dificultad, pero no había escapatoria. La sujetaba con firmeza, decidido a que comprendiera perfectamente lo que sucedía cuando se portaba mal.


Tras lo que pareció una eternidad, se detuvo de nuevo, con la mano apoyada en sus nalgas rojas y ardientes. Ella jadeaba, su cuerpo temblaba ligeramente por la intensidad de la nalgada. Sus nalgas palpitaban con el dolor del castigo, un recordatorio de que hoy lo había llevado demasiado lejos.

Se inclinó hacia ella, rozando sus labios contra su oreja mientras susurraba: "¿Lo entiendes ahora, Lily? Esto es lo que pasa cuando me provocas".

—Sí, señor —susurró, con la voz apenas audible entre sus respiraciones agitadas.

—Bien —dijo en voz baja, acariciándola suavemente con los dedos—. Y la próxima vez no seré tan delicado.


La levantó lentamente de su regazo. Ella se quedó de pie, temblorosa, frente a él, con las mejillas sonrojadas por una mezcla de vergüenza y pudor, y las nalgas aún doloridas por la fuerte nalgada que acababa de recibir. Pero cuando él se puso de pie y la atrajo hacia sí, besándola con ternura, ella no pudo evitar sentir una punzada de excitación al pensar en lo que podría suceder la próxima vez que decidiera poner a prueba su paciencia.

- ¡Yo les dije que ser muy agresivo lo haría alejarse!
— ¿Muy? No digas estupideces, tenía ojos de cogeme.
• - ¿Y si la próxima vez lo invitamos a cenar?...

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❛ 𝓢𝓲𝓷 𝓲𝓶𝓹𝓸𝓻𝓽𝓪𝓻 𝓵𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓼𝓾𝓬𝓮𝓭𝓪, 𝓮𝓿𝓲𝓽𝓪 𝓭𝓮𝓶𝓸𝓼𝓽𝓻𝓪𝓻 𝓪𝓵𝓰𝓾𝓷𝓪 𝓭𝓮𝓫𝓲𝓵𝓲𝓭𝓪𝓭 𝓯𝓻𝓮𝓷𝓽𝓮 𝓪 𝓽𝓾 𝓮𝓷𝓮𝓶𝓲𝓰𝓸... ❜
⚘Nombre: Ninette Lambert
⚘Edad: 22 años
⚘Estatura: 1.65
⚘Raza: Maga / pantera
⚘Lugar de origen: Alemania (ascendencia china)
⚘Orientación Heterosexual
⚘Ocupación: Princesa del clan de las panteras.
𓆩*𓆪 ٫ ◗ ⚘Descripción psicológica:
Es una mujer de carácter, amable y de por sí muy franca para decirle las cosas, sin embargo no pierde ese toque delicado y educado al hablar.
𓆩*𓆪 ٫ ◗ ⚘Apariencia:
De estatura media y piel blanca, lo único curioso es su cabello negro y ojos castaños.
𓆩*𓆪 ٫ ◗ ⚘Historia:
Ninette es la única hija del Rey de las panteras, este mismo no deseaba tener hijos por lo cual despreciaba a muchas de sus concubinas porque no eran dignas para él. Bastian Lambert se tomaba en serio tener una mujer fuerte, de confianza y sepa sobrellevar los problemas que se podría avecinar en el reino, hasta que encontró a la indicada llamada Evelina una princesa del reino vecino.
Bastian se lo conoce también como un hombre de carácter fuerte y en su adolescencia (cuando aún era un príncipe) llevó incontables batallas sanguinarias sin inmutarse ante el enemigo, por lo cual lo apodaron como el demonio rojo o la bestia roja. Luego de unos años con Evelina por fin tuvieron una hija con el nombre de Ninette, la única heredera al trono por palabras del propio señor Lambert.
A causa de sus métodos de tortura en el pasado, la gente e incluso la nobleza desea que le retiren el título de Rey, pensando que toda la familia Lambert son gente nefasta o está maldita, lo cual fueron rumores por la propia nobleza o principes que no pudieron tomar el trono por mera envidia.
Ninette está dispuesta a demostrar que esas acusaciones son falsas, y ella es digna de ser su reina sin llegar a tener un compromiso por conveniencia. Y ser el ejemplo que detrás de ese hombre cruel pudo criar una persona en buen camino.
Ninette tuvo que esforzarse para aprender magia correctamente, ser buena estudiante en la academia del reino celestial y algo que no sabe todo el mundo es que los Lambert tiene la facilidad de convertirse en panteras blancas. Se esmera que el apellido tengo un buen renombre y desaparecer los rumores maliciosos.
━━━━━ ⚘Poderes:
✓ Creación de sellos: dibuja cualquier animal (por lo general salvajes), emite una aura para que tome vida y este ataque al enemigo.
✓ Sanación.
✓Sellos trampas: dibujar cualquier indicación para protección (O incluso para acabar con el enemigo.)
✓ Manejo del elemento fuego.
━━━━━ ⚘Habilidades:
✓ Transformación de una pantera.
𓆩*𓆪 ٫ ◗ ✯Datos extras:
✓ Le encantan las fresas.
✓ No tolera mucho la gente maleducada.
✓ Es de las pocas que no le interesa tener una mascota o un espíritu de acompañamiento.
✓ Le gusta los tulipanes o violetas.
𓆩*𓆪 ٫ ◗ ❥Relaciones de tu personaje:

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Pasearse en un día que estaba fresco, le causaba cierta tranquilidad, pudo notar como las hojas de los árboles se movía y otras caían al suelo para volar a unos metros después. Al parecer su padre el rey se calmó al darle entender que le pusiera guardias. No deseaba que pusiera pesado con ese tema de ir sola por ahí en ocasiones por los sitios del reino.

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Alice Clearwater Cambio su foto de perfil
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Soy nueva por estos lugares.
Espero que encuentre muchos amistades aquí .

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🔞 Contenido adulto, leer con discreción


旗は —— BRILLOS.

© '𝑅𝑜𝑚𝑝𝑒 𝑙𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑦 𝑠𝑖𝑔𝑢𝑒 𝑎𝑑𝑒𝑙𝑎𝑛𝑡𝑒'


#aʀᴏʜᴀ #tdp_img25


Brillos en su cuerpo, aquel cuerpo que llamo tanto su atención en aquella noche de perdición. Brillos que eran como las mismas estrellas que decoraban el cielo nocturno de Corea del Sur.

La noche era fría como su corazón, estaba perdido todas las noches entre las bebidas y los cuerpos que solo encontraban placer una y otra vez, sin sentimientos, sin expectativas que llenar, solamente placer.

El placer hacia que su mente no pensara en nada de lo que le preocupaba durante el día, era una forma sencilla de apagar el ruido aunque solo fuera por unas horas.

Cuando estaba solo, todo aquello que intentaba olvidar regresaba, las críticas, las miradas, aquella noche que quería olvidar, las palabras que desconocidos escribían detrás de una pantalla creyendo conocerlo.

Seo-jin había aprendido a sonreír frente a las cámaras, a inclinar la cabeza y agradecer los aplausos pero nadie veía lo que sucedía cuando regresaba a casa y se quedaba solo.

El cuerpo de ella estaba sobre sus piernas, curvas perfectas que sostenían las manos de él, la cintura de ella encajaba a la perfección. Los besos de ella decoraban su cuello, el no permitía que le besaran los labios, su lado romántico lo guardaba para aquella persona que le robara el corazón... Ojalá el, Rocky, quien era su amigo pero quería que fuera más.

Pensar en su sonrisa, en sus labios hicieron que Seo-jin cerrara los ojos, no le podía gustar su mejor amigo pero si, le encantaba cada parte de él.

Sintió como su camisa se abría en aquella zona VIP, las luces tenues de aquel lugar y el mareo de aquella bebida hicieron que su atención se fijara en ella. No sabía su nombre, no sabía sus sueños, no sabía nada de ella, solo sabía el peso de su cuerpo contra el de él, sabía cómo sus manos bajaban por el abdomen de él y por eso mismo resultaba como un bálsamo.

Las manos de ella abrieron su pantalón mientras Seo-jin tomaba un poco más del whisky que traía en la mano. Sentir como ella hacia lo que exactamente el queria, como sus manos con uñas largas lo envolvían sin apretar, solo sosteniendo y sintiendo cada parte de la anatomía de el.

No eran solo amigos y Seo-jin lo sabía a la perfección, Rocky volvió a ocupar sus pensamientos mientras el placer seguía subiendo más y más por las caricias. Mentiría si negara que el placer creció más cuando la sonrisa de él apareció en su mente sin pedir permiso, igual que tantas otras veces.

Esa sonrisa... La que tanto conocía, la curva que más amaba en toda su vida. Los ojos de Rocky cuando lo miraba cuando creía que nadie estaba prestando atención y aquella calidez que prometía alejar aquella frialdad que Seo-jin tomó por iniciativa propia para no sufrir de nuevo.

Un gemido se escapa de sus labios, con una sonrisa que no era por lo que estaba viviendo en ese cuarto... No, no quería pensar en el, tenía que volver a la realidad, no quería pensar en el mientras intentaba perderse entre las luces, la música y las caricias de ella.

Volvió a beber, sabía que el whisky podía apagar todo lo que había en su mente, incluso aquella idea que llevaba demasiado tiempo creciendo dentro de él... Que le gustaba Rocky.

Pero cuánto más intentaba escapar, más presente estaba en su mente, su risa, sus manos, la forma en que decía su nombre... Amaba como decía su nombre.

La respiración de Seo-jin comenzó a ser rápida, sus manos apretaron los cojines que estaban a su alrededor, el placer estaba a punto de llegar a aquel punto de no retorno.

No podía gustarle, el era su mejor amigo, eso era todo, tenía que ser todo. Su mano se enreda en la cabellera ajena mientras se volvía a repetir aquella explicación que tantas veces tenía que recordarse para creersela, o casi... Solo eran mejores amigos.

Un gemido salió de sus labios cuando el placer se fue, los espamos de su cuerpo satisfecho, los ojos de aquella chica que lo miraba con ganas de mas hizo que se sintiera el vacío habitual y eso lo frustró porque sabía que muy dentro de él comprendía que no estaba buscando placer, estaba intentando encontrar una forma de no pensar en Rocky de esa forma, intentaba llenar con otras personas un espacio que sin darse cuenta llevaba años ocupados pero por miedo el verdadero dueño no podía reclamar.

Seo-jin sonríe de la manera más vacía que existía, tocó el labio de su acompañante, limpiando y listo para hacer los papeles de confidencialidad correspondientes. Se sentía vacío de nuevo, las voces en su cabeza volvieron. Se arregló la ropa y salió de la habitación en búsqueda de más bebida pero seguro de que había una luz en tanta oscuridad, Rocky.

🌑 814 palabras

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—No es un error convencerte a ti mismo de que fue un error.

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