» Nothing really matters when you're up against me... I just want up against me. «

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Iris Cambio su foto de perfil
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❤💙🖤💤

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Yuthzeli Delacroix Blunder Cambio su foto de perfil
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« 𝐼 𝑤𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑖𝑛𝑡𝑖𝑛𝑔 𝑎 𝑝𝑖𝑐𝑡𝑢𝑟𝑒
𝑇ℎ𝑒 𝑝𝑖𝑐𝑡𝑢𝑟𝑒 𝑤𝑎𝑠 𝑎 𝑝𝑎𝑖𝑛𝑡𝑖𝑛𝑔 𝑜𝑓 𝑦𝑜𝑢
𝐴𝑛𝑑 𝑓𝑜𝑟 𝑎 𝑚𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡 𝐼 𝑡ℎ𝑜𝑢𝑔ℎ𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑤𝑒𝑟𝑒 ℎ𝑒𝑟𝑒
𝐵𝑢𝑡 𝑡ℎ𝑒𝑛 𝑎𝑔𝑎𝑖𝑛, 𝑖𝑡 𝑤𝑎𝑠𝑛'𝑡 𝑡𝑟𝑢𝑒 »

—Con los años tal vez me he vuelto un poco más amargada.—

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天 Elyra Cambio su foto de perfil
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¿Alguna vez han sentido el pesar de la ausencia de alguien?

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Con unos tragos encima, Hamilton salió del club camino a su próximo destino, pero en el trayecto encontró una florería abierta y una grandiosa idea apareció en su cabeza.

Sin pensarlo demasiado, compró un pequeño ramo de flores que le entregaría al menor, o por lo menos eso intentaría. Llegó a su hogar y tocó solo un par de veces para dejar el ramo frente a la puerta. Tal vez no era la hora adecuada para dejárselo, pero ya estaba ahí.

Entre las flores sobresalía una pequeña nota que contenía el siguiente texto: "Aún no sé cuáles son tus flores favoritas, pero espero que te gusten."
De: Hamilton
Para: George

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Recuerdo que estoy jugando. No recuerdo a qué. Tengo juguetes en las manos. No recuerdo cuáles. Sí recuerdo el ligero temblor del suelo y el grito de Lyra. Levantarme y acercarme a la ventana con el corazón acelerado. Pongo las manos en el cristal, me tiemblan los dedos. Hay un resplandor azulado y cegador en el cielo. Mirarlo hace que me duelan los ojos y, aturdido, intento retroceder. La piel me quema y caigo de espaldas al suelo tras tropezar con mis propios pies. Me rasco los brazos hasta hacerme daño. El ardor viene de debajo de la piel. Está por todas partes.

Veo a papá y a mamá. Corren hacia mí. Gritan mi nombre. No es este. Es otro. Uno distorsionado que no escucho bien.

Veo a Lyra, muy quieta. Veo el miedo en sus ojos.

Extiendo mi mano hacia ella. No llego.

Un segundo.

Al siguiente, sus formas son otras, distintas. Se queman frente a mí, se deshacen. Son ceniza que flota a mi alrededor y por todas partes. La casa se derrumba. Madera y cemento me caen encima y yo me cubro con los brazos, llorando, mientras mi piel sigue ardiendo.

Abro los ojos y no puedo ver. Están llenos de ceniza y polvo, como mi boca. Me escuecen muchísimo.

Intento llamar a mamá, a papá; gritar el nombre de Lyra. Ningún sonido escapa de mi garganta seca y agrietada. Toso y me arrastro entre cascotes, astillas y ceniza, con mis rodillas peladas.

Siento la ardiente humedad de la sangre derramándose sobre mi piel desde las heridas abiertas. El dolor es casi insoportable. Me impide ponerme en pie. Permanezco tendido en el suelo, quieto y sin fuerzas, roto como mis juguetes entre los escombros.

Cierro los ojos.

Las lágrimas brotan y arrastran la suciedad por mis mejillas.

Y muero.

. . .

No.

Mis párpados revolotean como alas de un pájaro herido antes de abrirse. Puedo respirar y lo hago con una gran bocanada por la boca. Despacio me pongo en pie, porque ya no me duele nada. Salgo de lo que antes era mi hogar, ahora reducido a ruinas, arrastrando los pies.

Afuera, todo es desolación. Humo, polvo, escombros y ceniza.

Pero no hay nadie.

Camino tambaleándome. Me noto torpe y débil.

Un murmullo. Lejano. Tras de mí a pesar del zumbido en mis oídos.

Se repite. Ahora, más nítido.

«Niño.»

Alguien se acerca. Me giro despacio.

«¡Niño!»

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Ahora tengo más ganas de jugar 🔥

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Mucho ladrar para no morder, corazón. That's bored.

Hacerlo con lencería es aún más rico🔥

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