Marilyn Rose añadido nuevas fotos a Human Side
16 horas

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—— 𝑖𝑡'𝑠 a
𝐖𝐑𝐈𝐓𝐓𝐄𝐍
of Marilyn
to 🔖 𝗔𝗭𝗥𝗔𝗘𝗟

⠀ㅤㅤ⠀ㅤㅤ« Somos prisioneros y las jaulas que encarcelan nuestros sueños son las circunstancias. »

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⠀ㅤㅤㅤㅤ⠀ㅤㅤLos días parecían pasar lentos desde el regreso de Azrael y Lilith a la tierra. Pero con paciencia, calma, dedicación y todo el amor que se tenían, consiguieron sanar las heridas. Internas y externas.

Tuvieron que volver a la ciudad, pero esta vez había protección adicional para ambos. Debían seguir fuera del radar de Lucifer si querían esa tranquilidad que tanto les brindaba su hogar.

Durante las noches de sanación, Marilyn y Cameron hablaron sobre el futuro. Algo que en su debido momento parecía incierto y actualmente parecía cada vez más cercano. Una noche antes de volver a la ciudad, Lyn le contó a su novio sobre su deseo de rescatar gatos.

“Un día tendré un refugio con muchos gatos. Rescataré a todos los gatos de la calle y les daré sushi una vez a la semana. Para que sepan que alguien los ama. ”

Y fue así como acordaron que lo primero que harían al llegar, sería buscar locaciones para ese proyecto.

El día de su regreso llegó. Azrael pudo esconder sus alas nuevamente, más sanas. Las hēridas, al menos en el rostro, ya habían sanado en su mayoría, por lo que las demás serían cubiertas con las ropas.

Apenas despertaron, regresaron al departamento que compartían, se vistieron y buscaron al mejor agente de bienes raices de la ciudad. Acordaron la cita más próxima, que con paga adicional, resultó en una hora posterior a la que se encontraban.

Les mostraron locaciones cercanas, en todos los precios y tamaños. Al final, eligieron la más grande de todas. Se dirigieron a la ubicación y tuvieron la oportunidad de ver dentro y fuera del edificio.
Mientras Cameron revisaba el contrato, Lyn imaginaba la distribución de las diversas áreas dentro. Así como la zona de juegos en el exterior.

La voz de Azrael la sacó de sus pensamientos cuando la abrazó.

— Listo. Ahora solo falta ir a buscar los muebles, elegir colores para las paredes, buscar a los veterinarios y... Hacer la inauguración.

Lilith sonrió. Acarició las manos que le rodeaban y asintió.

– Oye... Tenías razón en algo. – Murmuró mordiéndose el labio.

— ¿Qué cosa?

– Vamos a necesitar voluntarios...

— Te dije que dos manos no eran suficientes para aca...

– No, pero no me refiero a eso, bobo. Quiero decir... Sí vamos a necesitar quien nos ayude a servirles comida. Pero también quiénes nos ayuden a traerlos aquí. Tú y yo solos no terminaremos en un día...– soltó una risita. Casi infantil. En respuesta, Cameron la estrechó y le besó la sien.

— Bueno, ¿Y cuál es el plan?

Lilith se giró entre sus brazos, abrazándolo por el cuello. Dejó un beso en su mentón y sonrió.

– Iré a los centros de adopción. Una vez que tengamos el refugio listo, adoptaré a todos los gatos habidos y por haber en los centros de adopción. Buscaré agencias de rescate y les diré que los traigan aquí. Pagaré miles, millones para que todas las agencias de rescate de la ciudad trabajen al mismo tiempo.

Cameron volvió a sonreír, acariciándole la cintura.

— ¿Todo en un día?

– O dos. Quizá tres. Pero para entonces, tendré a los mejores veterinarios atendiendo a los que ya estén aquí. – le besó el mentón otra vez, luego los labios.

Cameron soltó una risa enternecida, y asintió. — De acuerdo. Si así lo quieres, así será, mi reina.

Lilith volvió a sonreír, está vez con mayor amplitud. Hizo un poco de fuerza, la suficiente para tirarlo y tirarse junto a él en el suelo, siempre tratando de no lastimarlo de más.

– Ahora mismo, quiero estar entre tus brazos. Y... Ver los colores de las paredes. – Dijo a modo de broma, abrazando a su novio al tiempo que repartía besos por su rostro.

⠀ㅤㅤ⠀ㅤㅤ« Quiero que se pare el tiempo. Quiero, en este momento, oir tu voz hablándome de los días felices que aún no me diste y tendré... »

– Gracias... – susurró Lilith apartando la mirada del móvil para mirar a su novio.

— Ya te dije que...

— “No es necesario que agradezcas”, pero quiero hacerlo. Y te callas.

Ambos se ríeron y tras un casto beso, volvieron su atención al móvil y a la gama de colores que mostraba Pinterest.

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