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—— 𝑖𝑡'𝑠 a
𝐖𝐑𝐈𝐓𝐓𝐄𝐍
of Marilyn
to 🔖 𝗔𝗭𝗥𝗔𝗘𝗟
⠀ㅤㅤ⠀ㅤㅤ« I'm so into you... »
⠀ㅤㅤ⠀ㅤㅤ⠀ㅤㅤLilith estaba descubriendo facetas propias que desconocía de sí misma. Una de ellas, era disfrutar la música más allá de escucharla y entenderla. Estos últimos días en la ciudad, dentro de aquel enorme departamento, solía escuchar la música al máximo volumen, ignorando por completo si incomodaba o no a alguien, dado que la mayor parte del día se encontraba sola por el trabajo de Cameron.
Esa madrugada, Arzael eligió quedarse en casa, revisar algunos documentos en su ordenador y descansar un poco, pues aun no sanaba del todo. Así que, mientras él se encontraba sentado a la cabeza de la mesa, Lilith terminaba de recoger la losa que terminaba de secarse.
La posición del ángel le permitía observar perfectamente cada movimiento del demonio mientras trabajaba. Aunque claro, se había colocado unos cascos con aislante de sonido para no distraerse con Lilith, porque ella hablaba, cantaba y se movía inquieta por la cocina.
Justo entonces "Into You" de Ariana grande comenzó a sonar por los parlantes, que en un inicio se encontraban a volumen bajo, pero ante la melodía, Lyn subió un poco más del volumen, al menos lo suficiente para no perturbar a su novio mientras el trabajaba.
⠀ㅤㅤ“I'm so into you, I can't barely breath... And all I wanna do is to falling deep... ”
El cuerpo de la pelirroja comenzó a moverse al ritmo de la música sin que ella lo notará. Primero su cabeza, mientras cantaba, después su torso y finalmente sus caderas.
La música envolvía el oído del demonio mientras rellenaba la regadera de aluminio con la que regaba sus flores.
La camisa (de su novio) terminó de caer por su hombro mientras ella se movía al ritmo de la música. Siguiendo cada beat, que marcaba con algún movimiento de cadera o piernas.
Ensimismada en la música, ignoró la mirada curiosa color ámbar que le seguía por la habitación.
⠀ㅤㅤ“But close ain't close enough... 'Til we cross the line... So name a game to play and I'll roll the dice... ”
En algún momento la letra comenzó a tenerle sentido. Ella y Azrael habían jugado mucho al gato y al ratón durante siglos. Y ella siempre esperó a que fuese él quien diera el primer paso debido a que (hasta ahora sabía) temía que la rechazará por su naturaleza.
Mientras el agua caía sobre la tierra de sus flores, Lilith cantaba. Seguramente desafinada, pero vaya que lo hacía con el corazón. Por algunos segundos se olvidaba de regar sus plantas y se dedicaba solo a bailar. Hasta que finalmente se dejó envolver por la música.
Su cabeza giraba hacia un costado, luego hacia el otro y los cabellos, como llamas en una fogata volaban de un lado a otro, volviendo quizá aquella escena más cómica.
⠀ㅤㅤ“So baby come light me up and maybe I'll let you on it. A little bit dangerous, but baby it's how I want it.”
Soltó la regadera, sus manos recorrieron la curvatura de sus caderas a los costados a la par en que contoneaba las mismas, como si inconscientemente buscará seducir al ángel que la observaba.
De rodillas en el suelo, se movía como si fuese una experta en el acto. Pero no es que tuviese una coreografía. Más bien, simplemente dejaba su cuerpo fluir con la música. Cómo el agua del río que desboca en el océano.
Lentamente se puso de pie, sin dejar de mover su cuerpo de manera naturalmente seductora hasta quedar una vez más erguida, comenzando a dar pequeños saltos al lanzar algo similar a las pātadas con cada nuevo golpe de bombos en la canción. Luego imitaba el twist, alzando sus brazos y moviéndolos como si de una ola tras otra en el mar se tratase.
⠀ㅤㅤ“A little less conversation and a little more touch my body, cause I'm so into you... Into you... ”
Finalmente su cuerpo giró en dirección a la mesa, cuando la canción estaba por terminar. Se detuvo casi en seco. No por vergüenza de ser descubierta en su "show privado", más bien, al darse cuenta que la atención de Cameron estaba completamente sobre ella. Y tenía, justo esa expresión que ponía cuando algo lo concentraba demasiado.
Más bien, el avergonzado fue él al verse atrapado mirando. Se acomodó en la silla, carraspeando y pretendiendo que acababa de voltear. Pero Marilyn sabía que no era así. Así que simplemente se acercó a él, le tomó el rostro con ambas manos y le besó los labios, terminando por subirse a su regazo, sentándose como un felino y acurrucándose entre sus brazos. Porque al final de cuentas, esa era su rutina cuando Cameron trabajaba desde casa: tenerla cerca mientras él trabajaba y ella solo estaba.




