— ¡Oye, tú! — te señala de forma rápida, se nota que esta temblando de nervios, ¿o es emoción? — Sé que no nos conocemos, pero si ves a un tipo de cabello largo con una coleta y echando llamas; no le digas que me viste pasar por acá.

Después de eso, volvió a echarse a correr hasta perderse al final del pasillo. Había hecho una propuesta indecente a su querido afgano ya que lo ha dejado con ganas durante toda la semana, sabe que va a terminar mal para él.