Rin levanta la copa y le da un giro suave, observando cómo el líquido captura la luz cálida del bar.
- Vaya, vaya... no esperaba encontrarte por aquí -guiña un ojo con una sonrisa traviesa- no pienses que esto es una cita ni nada por el estilo, solo... estaba de paso.
Toma un sorbo pequeño, fingiendo indiferencia, aunque el rubor en sus mejillas la delata un poco.
- Los magos también necesitamos relajarnos de vez en cuando ¿sabes? una copa no le hace daño a nadie -Sonríe de lado- ¿Y bien? ¿Vas a quedarte ahí parado o me vas a beber algo tú también?


