Gimió por el orgasmo con la respiración agitada, el semen tibio escurriendo por las yemas de sus dedos, se lo llevó a la boca y los lamió.
Le gustó el sabor ligeramente amargo y salado, aquello había sido jodidamente sexy, esta vez podía tocarlo, ser él quien le mostrará cómo se podían tocar entre hombres, ver la cara de su senpai al llegar al orgasmo, era una imagen que tenía grabada en las pupilas.
Takemichi Hanagaki
-Me gustas…-le murmuró con voz ronca de excitación y la respiración anhelante, lleno de deseo como si el orgasmo solo hubiera activado su lujuria en lugar de aplacarla. La lengua rosada le delineó la oreja lamiéndole para darle un suave mordisco. Su respiración cálida contra su oído mientras tragaba duro llenándose de su sabor y su olor. Le besó el cuello sintiendo su pulso, subió a su mejilla y dio un último beso en la comisura de la boca.
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Takemichi Hanagaki
Debió ver algo favorable en su mirada porque su actitud fogosa cambió a una dócil y sumisa, como si recordara cada uno de los límites acordados por el mayor, se acostó en las suaves almohadas y le envolvió el cuello para cariñoso abrazarlo y atraerlo a su cuerpo desnudo, suave y tibio, invitándolo a su lado para finalmente apoyar la cabeza rubia mimosamente contra su pecho, apretándose contra él deseoso de su contacto y cariño.
Escuchó su corazón vigoroso contra su oído, le relajaba el sonido, el orgasmo reciente le envolvía aún en su sopor y le daba sueño haciéndolo bostezar, aunque era vagamente consciente de que no debía dormirse, aun así, el aroma de Kasamatsu, su cama mullida y la cercanía íntima entre sus cuerpos le hacía muy difícil pensar en eso. Sería más fácil dejarse vencer y envolverse por sus brazos
-¿Te gustó?-le preguntó acariciando con su mano su pecho bajando con sus yemas por su abdomen para subir de nuevo trazando líneas y círculos por su piel en una caricia languida. -Es diferente cuando dos penes se tocan… y mi mano no es pequeña como la de una chica-le dijo suave girando la cabeza para mirarlo.
-No quiero ser como la última vez, presionando hasta ser insoportable- -le dijo frunciendo la nariz en un puchero aunque él mismo sabía que su personalidad era insistente.
-Se que necesitas tomar las cosas a tu ritmo descubrir este nuevo aspecto de tu sexualidad, me gusta ser el primero y ayudarte a experimentar juntos, soy demasiado celoso pero creo que será inevitable que compares las diferencias entre salir con un hombre y una mujer, de cualquier forma, yo estaré ansioso de borrar cualquier rastro de ellas… -acarició de arriba a abajo la piel de su vientre pasando suavemente las uñas romas subiendo hasta el ombligo - Tengo mi propio ego…me sentiría ofendido si no me deseas tanto como yo te deseo…- sus ojos dorados brillaron llenos de promesas con un hambre carnal difícil de ignorar, se inclinó relamiéndose los labios con la punta rosada de la lengua para darle un beso en el pectoral acariciándolo con la lengua, esa chispa se apagó cuando cariñoso frotó su mejilla contra su piel cálida y le sonrió dulce e inocente. -¿Nos vestimos y nos vamos?-le pregunto finalmente
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