— Ruedan las olas cargadas de arena, bajo una lluvia de estrellas. Puedo sentir la brisa perfumada de brea que me toca y me quita las penas. Vuela la espuma, se mueven las palmeras y hasta la luna baila en las hogueras.
Un pie tras otro pie, sin correr paso a paso, los poros de mi piel se despiertan despacio.
Un pie tras otro estoy, temblando igual que tiembla un niño.
Un pie tras otro voy, por si consigo dar contigo. ✨