Que difícil era aceptar la realidad. Ya no es una jovencita y no hay tiempo para romances, desde que su ex esposo pidió el divorcio y su hijo decidió irse con él, los muros de la inseguridad la atacaron sin piedad.
Su único refugio era ese juego en línea, su único amigo sincero era él.
Que difícil era ser una mujer hogareña y quizás aburrida, que difícil...