—Si no puedes vestir la piel del león, entonces viste la del zorro. ¡De ahora en adelante seré el Zorro! —desenvainar espada apuntando al cielo.
Proceder a reír mientras baja la espada y niega rascándose la nuca.
—Bueno, al menos no se me ve tan mal este disfraz ¿Verdad?
Ophelia Bellrose
Eliminar comentario
¿Seguro que deseas eliminar este comentario?