— ¿Hola? ¿Mi amor?

Abrió la puerta de la habitación con suavidad, su vista un poco borrosa por el alcohol consumido en aquella reunión hacía que sus pasos fueran torpes, tratando de llegar a la cama dónde se encontraba su novio. Subió encima de él, acurrucándose en el calor de aquel cuerpo que tanto le gustaba sentir; no podía negar la emoción que sentía al poder tenerlo cerca.

— Te extrañé mucho, mucho.