¿Duele, cierto?
Como un machete cortando un ligamento de un talon lentamente, provocando que el acero penetre la carne hasta llegar a aquel tejido desgarrandolo lentamente de manera solo que unos gritos de dolor se escuchen, pero el placer de otro sea llenado.
Clava las garras en la oscuridad y destroza la noche, y ve como las gotas de lluvia que se convierten en sangre, caen en las mejillas, ya que no hay lugar donde huir nunca mas.
Ese "alguien", vamos, atraelo hacia aqui. Porque tarde o temprano...voy a capturarte.