⚠️||Advertencia||⚠️ +21.

El siguiente texto puede contener descripciones gráficas y explícitas sobre un tema que puede poner en cuatro tu sensibilidad y cogerla sin hablarle bonito (Gore). Leer bajo su propia precaución o pasárselo por el fundillo y darse cuenta que solo es una webada edgy que escribió un edgy re básico que solo vió tres películas de la saga Saw. Tengan buen día y gracias por leer ❤️❤️❤️.

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El paso a la era contemporánea fue una oportunidad inmensa para el culto rojo, una puerta abierta para que su religión pudiera propagarse por el mundo a simple vista y sin oposición alguna. Un sueño para él, cuya existencia fue sostener esa mentira a través del mundo y con el pasar de los siglos. Pero, en 1970, bastó un entrometido y una transmisión en vivo para hundir todo ese esfuerzo, para que vieran el desprecio del fuego hacia la arcilla.

—Yo esperé muuucho tiempo a tu retorno... Pero no estaba en mis expectativas que divulgaras mis... Actividades privadas en todo el globo.

El viento atraviesa las ventanas rotas del almacén y con eso permite la existencia de la sinfonía natural que nace del choque de cadenas colgadas al techo, meciendose con delicadeza. Un susurro metálico, arrastrado por el viento nocturno, hasta que el chasquido atronador de un azote los desgarra.

"¡GRRRAAAAAARGH! ¡HIJO DE... PUTA! ¡AAAGH, CARAJO...!"

El grito de un hombre, el dolor de un hombre que es ocasionado por el impacto de una cadena, perdiéndose en lo profundo de lo que será su tumba.
El golpe fue dado con el extremo, con el gancho de una grúa de remolque de dos kilos. La fuerza fue descomunal, tanto como el disparo de un cañón y para destruir el cuerpo del hombre; clavícula fragmentada en mil pedazos, carne y tejidos molidos; la sangre fue empujada violentamente, tanta que venas y arterias explotaron por no poder contenerla; caja torácica machacada, pulmones perforados y colapsados; omoplatos aplastados y huesos prácticamente pulverizados; una amputación interna, sin necesidad de cortar la piel que dicho sea de paso que poco le faltó para rasgarse como un pedazo de tela.

—Fallé... Yo quería decapitarte.

Frente a él, atado por las muñecas con cadenas que lo obligan a mantener los brazos levantados, yace el hombre al que golpeó, de rodillas y cabizbajo. Ya no hay quejidos, ni el más pequeño movimiento.

—No puede ser... Te maté de nuevo. Creí que esta reencarnación tuya sería más entretenida, pero solo llegaste a cagarte en mi propagación. Muy mala broma, hermanito.

¡Clac-clac!
El sonido extraño recorre el interior del almacén. La reacción del pelirrojo es voltear tan rápido como puede. Pero entonces es cegado bajo el destello fugaz de un cañón, cuyo rugido logra ir más allá de cualquier muro.

°•°•||Parte 1 de 2.

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