*El tacto es repentino y a traición, empezando por las caderas con un ascenso lento hasta el plexo solar. Allí los dedos buscan entrelazarse en un candado irrompible.*
—¿Y por qué no? Si te molesta, entonces voy a pincharte otras cien veces más.
*Así es como responde a su pregunta. Invadiendo su espacio, con un susurro peligrosamente cercano al oído.*
Zoé Najwa Nimri
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Cecil Lancaster
¿Vienes a ayudarme a criar bien al chico?
*Ladeó la cabeza con el ceño Ligeramente fruncio observando al moreno*
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