𝐈'𝐌 𝐅𝐈𝐍𝐄
     𝗐𝗋𝗂𝗍𝗍𝖾𝗇 𝖻𝗒 𝗔𝗻𝗴𝗲𝗹 𝗗𝘂𝘀𝘁, 𝖺
      𝗇𝖺𝗋𝗋𝖺𝗍𝗂𝗏𝖾 𝖿𝗈𝗋 𝗪𝗵𝘂𝗺𝗽𝘁𝗼𝗯𝗲𝗿
  
  
       🌑
  
Los días en la torre V se sentían cada vez más pesadas, el ambiente era constantemente tenso y todo se sentía tan monótono... Cada día parecía ser un deja vú constante, un bucle infinito donde repetía la misma rutina una y otra y otra vez. Podría volverse loco en cualquier momento.

“Voy a estar ocupado con unas mierdas que tengo que hacer así que tienes el día libre”

Fueron las palabras que Valentino le envió por medio de un escueto mensaje de texto.

El día libre... ¿Qué podía hacer?

Los ánimos de salir a divertirse se habían ido hace meses, pero contrario a esto, también necesitaba un poco de aire fresco después de estar tantos meses ahogado en trabajo. No planeaba comprar nada, así que no cargó con él dinero. Sólo bajó de la suite y salió de la torre sin avisarle a nadie a dónde iba.

Las calles eran tan ruidosas y caóticas como las recordaba; llenas de violencia, fuego y sangre. Caminaba tranquilamente, como si estuviera en una plaza, viendo a sus alrededores hasta que un póster promocional que iba volando le pego en toda la cara.

—¡Uh! ¿Que mier-?

Se quitó el pedazo de papel del rostro y por inercia vió el contenido: Un anuncio del hotel Hazbin.

Se quedó sin palabras. Tenía casi un año de no saber absolutamente nada del hotel o sus miembros. ¿Qué habría pasado desde entonces?, ¿Después de que todo el Pentagrama se enteró que la redención era posible... Habrían nuevos huéspedes dispuestos a intentarlo?

Suspiró con hastío y arrugó el pequeño póster, haciéndolo bolita y arrojándolo al suelo para seguir con su caminata, la cual se vió interrumpida, pues ahora iba de regreso a la torre.

Cuando llegó, se dirigió con silencio sepulcral directo a la suite que ocupaba como habitación, encerrándose en ella. Por un impulso que le costaría bastante caro, sacó su celular. Como si sus dedos se movieran por sí mismos, abrieron la galería y comenzaron a scrollear hacia abajo hasta que una vieja foto le saltó a la vista.

—. . .

En ella estaban Cherri Bomb, Husk, Fat Nuggets y él, en el bar del hotel. Él portaba una amplia y alegre sonrisa que se había desaparecido hace meses. Sin darse cuenta, en la pantalla del celular comenzaron a aparecer cristalinas gotas saladas que fueron nublando su vista. Las lágrimas habían comenzado a salir, deshaciendo el nudo en la garganta que se le había formado desde que vió el anuncio.

𝘛𝘰𝘤 𝘵𝘰𝘤 𝘵𝘰𝘤

“¿Señor Dust, está bien?”

Escuchó la voz de uno de los asistentes detrás de la puerta, así que rápidamente se limpió los ojos.

—Sí, sí, estoy...

Quitó la fotografía de la pantalla y vacío la galería de imágenes, guardando luego el celular.

—Estoy bien...
  
  
       🌑

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