@Lyra_laestres_hadita
╰┈➤「𝐴𝑛𝑑 𝑦𝑜𝑢 𝑤𝑎𝑙𝑘 𝑚𝑒 ℎ𝑜𝑚𝑒, 𝑏𝑢𝑡 𝐼 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑎𝑙𝑜𝑛𝑒 𝑎𝑓𝑡𝑒𝑟 𝑚𝑖𝑙𝑒𝑠 𝑜𝑓 𝑡ℎ𝑖𝑠 𝑏𝑙𝑢𝑒 𝑠𝑘𝑦」
«¡Qué bueno! ¡Libre por tres días! ¡Libre de preocupaciones! ¡Libre de los mocosos! ¡Libre para mí!»
Se había dicho a si misma cuando se despidió de sus hermanos, todos se habían ido de excursión por tres días con su salón de estudios. La escuela donde estudiaban una vez al año hacia una excursión de tres días donde se llevaban a todos y sus hermanos habían decidido ir.
Claro, todos menos el más pequeño, pero a él un compañerito de su jardín de infantes le había invitado a la casa a dormir y tras hablar con la madre del niño terminaron concordando en que fueran los mismos días del viaje de estudio de sus otros hermanos.
La primera media hora sin sus hermanos la disfrutó, miró un capítulo de una serie sin interrupciones. . . Fue maravilloso.
A partir de ahí. . . Cada hora dónde no se escuchaba a sus pequeños demonios correr, gritar, romper algo parecía una tortura más que un descanso. ¿Por qué? ¿Qué era ese sentimiento de vacío? ¿Es que acaso ella no podía estar sin sus hermanos? Más bien. . . ¿Qué o quién era ella sin sus mocosos? ¿Existía un "Lyra" sin los seis monstruos que la seguían a todos lados?
El día de relajación parecía más ser un día de puro estrés y dudas existenciales, se sintió vacía, abandonada por unos momentos, su pecho se apretaba pensando en dónde estaban, si lo estaban disfrutando, si se estaban portando bien. . . Esperaba que el esfuerzo de trabajar extra hubiese valido la pena.
Y pensando en eso, en medio de su crisis existencial, su cuerpo no aguantó más, había estado muchos días haciendo dobles turnos para poder pagarle el viaje a cinco de sus hermanos.
Se quedó dormida en el sofá, aferrada a su teléfono móvil, porque para colmo, aún durmiendo estaba alerta de que alguno los niños le enviará un mensaje dándole señales de vida.
—Últimamente las noches se sienten más tranquilas ¿No crees?. . .—
Hablaba sola, como siempre hacia todas las noches que lograba tener aunque sea unos minutos extra para sí misma tras una larga jornada de trabajo.
—Se siente casi como si fuese la calma antes de una tormenta. . . —
Soltó en un suspiro pesado. Era extraño que sus noches se sintieran tan tranquilas, el clima era tan agradable ¿Entonces por qué había algo dentro de ella que se encendía como una alarma contra incendios?.
—Tal vez sea solo mí imaginación. Sí, seguramente sea eso.—
Intentó tranquilizarse dando un último sorbo a su café, soltando un pequeño quejido tras quemarse la lengua, había olvidado que el café estaba terriblemente caliente. Pero ni siquiera el dolor en su lengua podía esfumar de su mente la idea de que algo estaba por salir espantosamente mal. Tal vez podía llamerse intuición, pero había algo, ese "no se qué" en el ambiente que no la dejaba tranquilizarse del todo.
¿Quizás su madre regresaría con otro hombre a la casa? Dios quiera que no, prefería cualquier cosa antes que eso. . .
╰┈➤「𝐼 𝑤𝑜𝑢𝑙𝑑'𝑣𝑒 𝑠𝑡𝑎𝑦𝑒𝑑 𝑎𝑡 ℎ𝑜𝑚𝑒
'𝐶𝑎𝑢𝑠𝑒 𝐼 𝑤𝑎𝑠 𝑑𝑜𝑖𝑛𝑔 𝑏𝑒𝑡𝑡𝑒𝑟 𝑎𝑙𝑜𝑛𝑒
𝐵𝑢𝑡 𝑤ℎ𝑒𝑛 𝑦𝑜𝑢 𝑠𝑎𝑖𝑑: 𝐻𝑒𝑙𝑙𝑜
𝐼 𝑘𝑛𝑒𝑤 𝑡ℎ𝑎𝑡 𝑤𝑎𝑠 𝑡ℎ𝑒 𝑒𝑛𝑑 𝑜𝑓 𝑖𝑡 𝑎𝑙𝑙
𝐼 𝑠ℎ𝑜𝑢𝑙𝑑'𝑣𝑒 𝑠𝑡𝑎𝑦𝑒𝑑 𝑎𝑡 ℎ𝑜𝑚𝑒'
𝐶𝑎𝑢𝑠𝑒 𝑛𝑜𝑤 𝑡ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑎𝑖𝑛'𝑡 𝑛𝑜 𝑙𝑒𝑡𝑡𝑖𝑛𝑔 𝑦𝑜𝑢 𝑔𝑜
𝐴𝑚 𝐼 𝑓𝑎𝑙𝑙𝑖𝑛𝑔 𝑖𝑛 𝑙𝑜𝑣𝑒 𝑤𝑖𝑡ℎ 𝑡ℎ𝑒 𝑜𝑛𝑒 𝑡ℎ𝑎𝑡 𝑐𝑜𝑢𝑙𝑑 𝑏𝑟𝑒𝑎𝑘 𝑚𝑦 ℎ𝑒𝑎𝑟𝑡?」
Los tiempos son difíciles, especialmente para alguien que intenta mantener su corazón bajo llave todo el tiempo. La verdad es que a veces cuando camina por la calle y ve parejitas melosas- más bien; gente que se quiere en sí. Padres, madres, amigos. A veces se pregunta si ella podría llegar algún día a tener algo así.
Pero siendo sinceros. . . Es un sueño muy lejano, demasiado lejano para alguien como ella. ¿Formar una familia propia? Casi un sueño imposible. Para cuando termine de criar a sus hermanos ya va a estar pasada los cuarenta y en esa edad ya no va a tener la posibilidad de formar una familia propia.
«Es lo que me tocó. . . Tal vez me porté muy mal en mí vida anterior.»
Pensó. Ciertamente parecía un karma impuesto de vidas pasadas.
Hubo una época, cuando estaba más pequeña que sí soñaba con enamorarse, casarse, tener hijos tal vez. . . Sin embargo cada día se convencía más de que nadie podría aguantar a alguien que tuviese a su cargo seis demonios, digo, hermanos.
«En fin, la vida es injus-. . . ¡Iugh! Hagan sus cursilerías en un motel, gente imprudente. . .»
Pensó, intentó disimular su cara de asco pero no pudo, justo cuando pensaba que le vida es injusta vio a dos niños pubertos, posiblemente de la edad de uno de sus hermanos, a los besos en el banco de una plaza.