Pennywise había estado trabajando mucho en el circo de terror. Las funciones lo tenían agotado. Eso provocó estar un poco lejos de su amada novia. Se dió el tiempo de ir a comprar algo que le gustaba mucho a ella y se apareció justo en la casa donde ambos vivían.
—¿Kaeri? Llegué amor....—Ennla cocina puso la comida en la barra, estaba ansioso por verla y tenerla en sus brazos.

카에리
Sin embargo, al menos el día de hoy, exhausta de dar vueltas por la casa vacía, decidió perderse en las páginas de un libro para amortiguar su ansiedad. Poco a poco consiguió sumergirse en aquella historia, refugiada en la cama, hasta que de pronto su voz resonó llamándola desde la entrada. Escuchar su voz le provocó una emoción tan inmensa que sonrió de inmediato, fue como si ese simple sonido le devolviera de golpe toda la energía y las fuerzas que había perdido durante los días de su ausencia.
Poseída por la gran impaciencia de verlo, salió de la cama a toda prisa para correr directo hacia la cocina, impulsada por una alegría y felicidad más que inmensa. Al verlo, se lanzó sin dudarlo a sus brazos, rodeando su cuello con fuerza para pegarse a su cuerpo por completo, sintiendo como todo el peso de la angustia desaparecía al instante. Totalmente aliviada, emocionada y feliz, lo recibió con un ataque de besos por todo su rostro, cubriendo cada milímetro de su piel, sus mejillas, su frente, su nariz y sus labios, sin querer soltarlo ni un solo instante. —¡Llegaste! Por fin estás aquí, mi amor... Te extrañé tanto que sentía que me iba a volver loca sin ti, mi rey, mi todo. No me sueltes más, por favor —pidió con un tierno puchero en los labios, refugiándose de inmediato en su cuello para cubrirlo de más y más besos.
Eliminar comentario
¿Seguro que deseas eliminar este comentario?