/Toma del cuello a la sabandija que todos conocen como Ryo o San, lo levanta y sin mostrarle las luces se lo empieza a devorar miembro por miembro con sus afilados y miles de dientes. No sé detiene hasta que no queda nada de aquel ser, solo un charco de sangre.

Pennywise se va lleno y feliz ese día.