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βˆ˜β‚Šβœ§β”€β”€β”€β”€β”€β”€βœ§β‚Šβˆ˜

𝐂uando el cielo bese las aguas
y el Oriente vuelva a llamar,
las hijas de Eva y los hijos de Adam
volverΓ‘n a cruzar el umbral.

𝐋legarΓ‘n desde tierras que el LeΓ³n no pisa,
desde tiempos que Narnia no conoce,
sin saber por quΓ© fueron llamados
ni quΓ© parte del destino les pertenece.

𝐍uevas coronas buscarÑn dueño,
pero no toda corona serΓ‘ de oro,
pues habrΓ‘ quienes lleguen para gobernar,
quienes lleguen para proteger y quienes lleguen para desafiar el trono.

𝐂uando los forasteros pisen Narnia,
los hijos de los antiguos reyes despertarΓ‘n.
La sangre reclamarΓ‘ la corona,
pero la corona no elegirΓ‘ la sangre.

𝐘 cuando conozcan la tierra del León,
comprenderΓ‘n que no todos fueron llamados
para encontrar un hogar.

𝐀lgunos fueron llamados para perderlo.
Algunos para defenderlo.
Algunos para cambiarlo.

𝐏orque la corona podrÑ pertenecer a un rey,
pero Narnia jamΓ‘s pertenecerΓ‘ a uno solo.

βˆ˜β‚Šβœ§β”€β”€β”€β”€β”€β”€βœ§β‚Šβˆ˜

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