Desde que te conocí, no hay día que me haga feliz hablar contigo. Esas ansías de venir a hablarte, de buscarte, de abrazarte...no las había sentido nunca.

Eres lo único bueno que existe en el macrocosmos y quiero que sepas que aunque yo esté ocupado y agotado, siempre voy a sostenerte cuando no puedas mi amor.
Te amo hoy y siempre.

¡Suerte hoy mi vida!