Se quedó tumbado de cabeza en la cama, mirando hacia la puerta mientras se quedaba perdido en sus pensamientos.
Se arrepentía de muchas decisiones que tomó, o más que arrepentirse, siente miedo por lo que estas provoquen.
Teme volver a sumirse en soledad, igual que en el lugar del que escapó, aunque a la par teme que intentar encajar a diestra y siniestra haga que lo vean raro.

¿Por qué es tan complicado encajar? No lo entiende, pero sólo se cubre el rostro con ambas manos, inhala profunda y ruidosamente antes de suspirar, liberando todo el aire.
Al apartar las manos de su rostro, sólo volvió a sonreír, como si hubiera cambiado completamente su rostro con una máscara.