—¿Por qué? ¿Por qué tuviste que aparecer en mí vida? ¿Por qué tuve que dejarte entrar? Ahora tu recuerdo me duele y me quema el alma.
Vivo entre sombras, rodeada de momentos y memorias que al día de hoy me queman como si estuviera en una hoguera. Quisiera decir que me arrepiento, pero no puedo... Incluso ahora, sigo buscándote en cada lugar.—
