Dato 4. Después de la ejecución de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez sus cabezas fueron separadas de sus cuerpos y puestas dentro de jaulas de hierro, para posteriormente ser colgadas en las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas donde permanecieron durante casi 10 años como advertencia a quienes quisieran rebelarse.