Cotidianidad: ¿en qué momento dejé de percibir los cambios en el firmamento?

Toda mi atención bajó a este imperfecto presente. Los rostros a mi alrededor se definieron, la predictibilidad de que tu presencia sea una certeza en el mañana es más una expresión de deseo que una certeza; incluso cuando ambos fuimos hechos para perdurar y que la nostalgia nos sea ajena.

Me dijiste que no hablara del fin de aquello que nos une, te negaste a la sola mención de renunciar a ese primer día en el que me observaste. ¿Recuerdas nuestras primeras palabras? Yo no puedo evitar regresar en el tiempo y saber que habría un "nosotros" de haber dicho algo distinto.

El destino es una construcción inconsciente, desde que la carne respira se entrega también a la muerte. ¿Será que, en este mundo, cuando decidí aterrizar aquí, me sometí a nuestro encuentro? Podría responderte eso, pero prefiero que nunca leas esta parte del guion.

Yo me comprometo al misterio, buscando sorprenderte con una experiencia que nunca podrías apreciar en ese nido construido entre azufre, plumas y hierro.