—Se supone que ayer en la noche iba a ir a la celebración y no recuerdo en qué momento me quedé dormida pero, ahora que recién despierto, me encuentro con la sorpresa de que esta ansiedad y el hambre que tenía durante los últimos días, desapareció por completo... ahora me siento mejor, ¡mucho mejor podría decir!... Tuve un sueño y fue extraño, pero no importa, porque al fin pude descansar y despertar con tranquilidad.