Creo que el mío fué más suave JAJAJJAJA, pero 🔥
A G N O S I A — Escrito #1
| Punto Débil | ❦ AGNOSIA PROJECT
#agnosiaerotismo #puntodebil
Mi cuerpo es una carretera distinta, con el atajo tentador que atrae a cualquier hombre. Un punto sensible entre las puertas del paraíso, de la cascada que ese imbécil provoca cuando cola su mano, o simplemente su rodilla entre las mías.
— Ah...
Puto jadeo, no puedo contenerlo cuando me tiene atrapado de esta forma ¿Serán sus descaradas caricias? ¿Su forma de degradarme mientras me hace suyo? Maldito, me vuelve loco. Pero quiero más.
— Vas a morir si sigues así.
Murmuro entrecortado, tirando con fuerza candente de su innecesaria vestimenta, absurda ahora. Así que solo muerdo mi labio inferior mientras ese idiota sonríe con la intención de provocarme, de joderme.
Él baja su mano, alza mi camisa negra de tela, desliza sus dedos, solo dos hasta meterse en mi pantalón, que atrevido. Tan solo me observa sin vergüenza alguna, debería desviar la mirada, no puedo, no cuando el llega a mi coño subiendo y bajando sus dedos.
Ah, ahora mis piernas flaquean por su culpa, que patético me veo aferrado a sus brazos, apoyado pero con las piernas separadas.
¿Que por qué le doy más acceso?
No puedo mentir con mi cuerpo.
— Si te detienes ahora acabaré contigo. Nhg.
Y por supuesto, solo jugó conmigo un rato. Me guió hasta la cama me quitó el pantalón sin ceremonias, así me gusta, oler la desesperación que tiene por follarme. El baja su pantalón, su erección tan dura para mí. El la toma y la roza lento sin compasión. Eso... Maldito.
— Idiota, si vas a jugar así...
No me dejó acabar, me la metió para callarme, pero le salió mal, por que empecé a gemir para él. Su dedo pulgar de coló para frotar circularmente mi clítoris ya resbaloso mientras choca con ritmo sus caderas hacia las mías, profundo, mis jadeos se agitan, vaya mierda. Terminé arrastrando la sabana hacia nuestro desastre.
— Ahora parece que no quieres matarme ¿Quién es el hijo de puta ahora? — pregunta con un gruñido acompañado de una embestida firme, dominante.
— Tú.
Extendí mi mano y le dí una bofetada, lo atraje tomando su camisa y estrellé mis labios entre los suyos. Salvaje, posesivo en lo que el eleva mi pierna para enterrarse hasta la base, cogiéndome tan bien. Y no, no suelta mi punto débil. Lo odio, aúnque irónicamente mi piel; no.