ㅤㅤㅤㅤㅤ─── ✧. ㅤ新しい 歴史
ㅤ ㅤㅤ ㅤ﹙001﹚› 𝗵𝗲𝗮𝗱𝗰𝗮𝗻𝗼𝗻 𝗉𝗈𝗌𝗍 !
ㅤ ㅤㅤㅤ 人物ㅤ:ㅤ #sirius_black
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La intensidad de los besos había aumentado hasta volverse voraz, y las caricias no se quedaban atrás. Black ansiaba sentir el calor de Remus bajo su cuerpo, la piel sudorosa contra la suya, así que no tardó en deshacerse de la camisa de su pareja con manos impacientes. Besó sus labios, su mejilla y su mentón con una lentitud deliberada que lo estaba matando, saboreando cada segundo de tortura dulce, sin saber de dónde obtenía fuerza de voluntad para prolongar los juegos previos. Descendió por su cuello, besando y chupando cada centímetro hasta llegar a su pecho. Allí capturó un pezón entre los labios y lo succionó con suavidad primero, luego con más fuerza, hasta dejar una marca oscura y húmeda que contrastaba con la piel pálida.

Levantó ligeramente la mirada, mostrando una pequeña pero provocativa sonrisa. La habitación estaba oscura y la única luz provenía de la chimenea; era tenue, pero suficiente para apreciar el rostro excitado del menor: labios entreabiertos, mejillas sonrojadas, ojos entrecerrados de placer. Una visión que solo conseguía endurece más a Sirius.

Continuó lamiendo y besando el pecho ajeno mientras su mano diestra se posaba sobre el falo ya duro de Remus,comenzando a estimularlo con movimientos suaves y firmes, subiendo y bajando la piel delicada, sintiendo cómo latía contra su palma. El silencio fue reemplazado por pequeños gemidos y jadeos del castaño, sonidos bajos y necesitados que despertaron una erección en Black. Incapaz de soportar más el juego, Sirius terminó de deshacerse de la ropa restante de Remus y admiró su cuerpo desnudo durante un breve instante, deteniéndose especialmente en la erección gruesa y enrojecida que se alzaba frente a él, goteando ya un hilo transparente de líquido preseminal. Tomó el miembro de su pareja con la mano, lo apretó con firmeza y comenzó un vaivén de arriba hacia abajo mientras buscaba sus labios, uniéndolos en un beso desesperado.

Líquido preseminal comenzaba a brotar con más generosidad, señal clara de que era momento de terminar el beso y brindarle un placer más intenso. Separó las piernas de Remus y se arrodilló entre ellas. Acercó la boca a su miembro erecto; con los labios rodeo el glande hinchado y comenzó a lamerlo con movimientos circulares, saboreando el sabor salado y amargo. Segundos después descendió lentamente, introduciéndolo hasta la mitad, sintiendo el peso y el calor sobre su lengua, antes de repetir el vaivén con la boca, cada vez más profundo, hasta terminar por recibirlo por completo. Su nariz rozó el vello púbico de Remus y se mantuvo así, tragando alrededor de la longitud, hasta que su cuerpo le exigió detenerse por falta de aire.

Al separarse, se relamió los labios con deliberación, saboreando la esencia de su chico, al igual que los gemidos rotos que conseguía arrancarle mientras continuaba estimulándolo con la mano, más rápido ahora, apretando lo justo debajo del glande.

───Por favor… Detente…

Sonrió. Conocía bien esa expresión: la de alguien al borde del abismo.

───No lo haré ───respondió con voz ronca, aumentando la velocidad de su mano derecha mientras que la izquierda cubría el orificio uretral con el pulgar, presionando con firmeza para impedir el orgasmo. Recibió una queja en respuesta.

───¡Sirius! ¿Qué demonios...? ───su voz se quebró. Retorciéndose entre las sábanas, Remus lo miró con un deje de molestia y con lágrimas de frustación acumulándose en los ojos. ───Déjame terminar o te golpearé.

───¿Viéndote así de lindo? Me es imposible hacerlo.

Continuó disfrutando de aquella vista durante un tiempo más, sin dejar de apretar el orificio, sintiendo cómo el miembro de Remus latía desesperado contra su mano. El castaño se arqueaba, gemía, intentaba empujar las caderas hacia arriba, pero Sirius lo mantenía al borde, cruel y fascinado.

Se inclinó hacia adelante y comenzó a lamer el cuerpo del miembro desde la base hasta la punta, lento, obsceno. Se detuvo en la base, tomándose su tiempo para lamer y succionar los testículos, saboreando la piel caliente y el olor a excitación. Alzó la mirada hacia Remus de vez en cuando, disfrutando de cómo se contorsionaba. Recorrió el miembro una vez más con la lengua antes de volver a recibirlo en su boca de un solo movimiento profundo.

Las manos de Remus se enredaron en su cabello, empujándolo suavemente hacia abajo, pidiendo más, más profundidad. Los espasmos comenzaron: las caderas se alzaron, un gemido largo y desgarrado se escapó de la garganta del castaño, y la cálida semilla del hombre que amaba le llenó la boca a chorros densos y salados. Black, sin dudarlo, la tragó toda, bebiendo cada gota, chupando hasta el último resto mientras Remus temblaba y se derrumbaba contra las sábanas, jadeando su nombre.

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Septiembre Amarillo - Tu Vida Importa
? Septiembre Amarillo: Tu vida importa. No estás solo, siempre hay esperanza.