Hijo de una relación poliamorosa entre los dioses griegos Hades, Persefone y el mortal mexicano Gilberto Mora Olayo, siendo "el niño maravilla" del fútbol mexicano, vive con sus 3 padres desde que tiene memoria, sin saber de la existencia divina de ellos, hasta que el Mundial 2026 cambia su vida por completo.