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💋Chismecito #115
Lo lamento mucho, personita detrás del anónimo. Soy malísimo para los consejos, pero te sugiero que evalúes de cuando acá las cosas se han tornado extrañas, porque quizá es un patrón que no habías notado y tomar a consideración si aún quieres estar ahí. Igualo me hagas mucho caso, soy un pndj. Quisiera decir más, pero capaz llega su admin fav y me agarra a putazos por intentar aconsejar —mentira, no lo haría porque es un amor—. Te mando un abrazo. 🫂
#tramaroll
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Kasamatsu-senpai no iba a la universidad, al ser mayor estaba por graduarse por ello solo iba a consultoría para tesis y los trámites de titulación, el resto del tiempo se encontraba trabajando.
Sus agendas estaban siempre ocupadas, el con las clases, las prácticas de basquetbol y el trabajo de modelo. Mientras que Yukio con la tesis y un trabajo de tiempo completo.
Envidiaba un poco a sus amigos a que podían vivir con sus parejas, que tenían el privilegio de compartir su hogar con ellos o incluso verse en las horas libres o entre clase y clase.
Apenas comenzaban su relación y preguntarle si podía mudarse con él le parecía invasivo y apresurado, realmente en casa de sus padres no pagaba nada y tenía todos los privilegios de hijo, su sueldo entero estaba destinado a un fondo de inversión para cuando terminara la carrera, porque sus padres le mantenían y le pagaban cualquier capricho que pudiera tener.
Su hermano mayor estaba casado y la de enmedio se había mudado con su novio el año pasado así que en casa solo estaba él y sus padres lo tenían malcriado velando por él.
En realidad cuando mencionó que sus amigos se fueron de casa su padre mencionó que el tambien se iria tarde o temprano debido a la carrera que eligió, su meta era Estados Unidos, la NBA, así que querían que se mantuviera en casa mientras ese sueño se cumplia y despues tendrían que separarse invariablemente.
“No tiene caso que pagues renta o te gastes tus ahorros cuando despues necesitaras ese dinero para mantenerte en otro país”
Sus padres tenían razón, era lo más sensato, pero aun así su corazón quería ser independiente, deseaba poder invitar a dormir a Kasamatsu a su cama, poder pagar con su propio dinero y no con la mesada que le daban sus padres por más generosa que fuera.
Quizás fuera muy pronto para mencionar el tema de vivir juntos, pero podría hacerlo con roomies, algunos modelos de su empresa lo invitaban a vivir con ellos o también compañeros de universidad.
Sentía que viviendo con roomies no se sentiría solo pero también aprendería a ser independiente, no sería una carga para Kasamatsu ni tampoco invasivo de su privacidad y su espacio.
Probablemente si Kuroko no le hubiera confesado su atracción por él, sería su primera opción para vivir juntos. Quería mucho a Kurokocchi y sabía que le tendría paciencia cuando tuviera que experimentar tener responsabilidades y que tampoco se aprovecharía de él ni intentaría hacerle daño, sus padres lo conocían y se sentirian aliviados de que estuviera con alguien de confianza.
Con mucho en la cabeza para meditar se apresuró por los pasillos directo hacia los edificios que no frecuentaba de contabilidad donde por rara ocasión Yukio se encontraba.
Como un perro fiel y bien entrenado se quedó afuera del salón paciente y sin hacer ruido acomodando su cabello rubio y alisando cualquier arruga de su ropa, para dar la mejor presentación posible.
Cuando comenzaron a salir del salón pudo verlo con sus compañeros, se le iluminó la cara y le sonrió acercándose para saludarlo con una sonrisa en sus atractivas facciones y los ojos fijos en él.
-Hola Kasamatsu-senpai-le dijo casi juguetonamente como un chiste privado reservando su nombre de pila para él, y como si no quisiera ser grosero con sus compañeros los volteo a ver sonriendo con encanto natural.
#tramaroll
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Aomine no era de los que se comían la cabeza con preocupaciones, su personalidad era muy simple, sus sentimientos honestos y claramente era un cabeza hueca.
No se preocupó cuando le dijo a Taiga que lo amaba, por la sencilla razón de que era verdad, tampoco quería recrearse en pensarlo demasiado porque le daba vergüenza aunque nunca arrepentimiento. Lo mismo pasó cuando le propuso matrimonio, lo hizo en un arrebato, porque quería hacerlo, sinceramente pensaba que juntos serían una familia feliz. Tenía de ejemplo a sus propios padres, un matrimonio cariñoso y sencillo. Era tan idiota que nisiquiera se planteó que en Japón las parejas homosexuales no podian casarse, en su realidad aquello no importaba porque lo harian de una forma u otra.
Ahora sin embargo, existe algo que ni con toda su cabezonería podía ignorar. Iba a conocer al padre de Taiga y quería causar una buena impresión.
Antes conoció a los hermanos de sus novias porque iban en la misma escuela y se cruzó en una cita con la madre de una de ellas, aquello ocurrió entre secundaria y preparatoria, en relaciones de unos cuantos meses que no fructificaron para darles la formalidad que ahora el evento tenía.
Pero Taiga le importaba, quería que su padre aceptara su relación con él. Sabía sus debilidades, que era infantil, cabezota y hosco.Aun así habló con sus padres, les contó sus preocupaciones y pese a que quizás ellos aún estuvieran acostumbrándose a todos los cambios en la vida de su hijo, tan amorosos como siempre no dudaron en apoyarlo.
Se puso un traje, porque la mayoría de su closet era ropa deportiva y porque sabía que Taiga lo encontraba irresistible en ropa formal o uniformes
La familia de Taiga era muy distinta a la tradicional que era la suya, no podía salvar las diferencias, ni tampoco podía cambiar de la noche a la mañana su personalidad pero estaba seguro que si había conquistado a Taiga, también conseguiría hacerlo con sus padres.
Con eso en mente se arregló, colocando los zapatos formales que nunca usaba, sacándoles brillo como le había instruido su madre y usando el reloj prestado por su padre en la muñeca como único accesorio lujoso.
Salió con la corbata en la mano y una estela de perfume masculino que nunca usaba y que reservaba para ocasiones especiales.
-¿Me ayudas con el nudo?-le pregunto a Taiga con una sonrisa en la cara como si ya supiera el efecto que iba a causar en él y engreído y lleno de confianza solo fuera a confirmarlo
Kael Draven
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