LOS SIETE REINOS DE TULIAR

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La paz en Tuliar es una ilusión sostenida por miedo.

Siete reinos gobiernan bajo pactos antiguos que nadie recuerda haber firmado, pero todos temen romper.

Mientras las casas nobles se traicionan en silencio y las fronteras se llenan de acero, fuerzas olvidadas reclaman

LOS SIETE REINOS DE TULIAR*

 “Cuando los cielos ardan en rojo
y las raíces crezcan en una noche,
el eco de los Antiguos volverá a resonar.

Entre los valles del alba surgirá el portal,
y en su centro dormirá la espada del destino.

Solo aquel que lea el tiempo con ojos del pasado
y descifre la fecha de los que fueron antes,
podrá tomar la hoja sin ser consumido por ella.

Pues el acero no busca un dueño…
busca memoria.”

La Profecía del Bosque del Tiempo
PRÓLOGO
“ El Despertar de los Etherianos”

 

Nadie en los siete reinos recordó la noche en que el cielo se quebró.
Dicen que los mares del norte rugieron como si un corazón antiguo hubiese vuelto a latir bajo sus aguas, y que los vientos llevaron un canto que no era humano, sino divino.

En Rou, la isla de piedra y sombras, los descendientes de Afrodita —los Etherianos— sintieron el eco de algo que dormía en su sangre. Durante siglos habían vivido envueltos en su perfección, ajenos al rumor del tiempo. Pero aquella noche, sus sueños se poblaron de visiones: un rostro de mujer hecho de luz, lágrimas que caían sobre un valle vacío, y un bosque que crecía en silencio bajo la luna.

Cuando amaneció, los pescadores que custodiaban las costas vieron lo imposible:
al oriente, en la isla vecina —una tierra desierta y olvidada—, se alzaban miles de árboles que no habían existido la víspera. Sus hojas destellaban con tonos de plata y esmeralda, y de su centro emanaba una neblina dorada que desafiaba la razón.

El Bosque del Tiempo había nacido.

Los Etherianos comprendieron que no era obra de los mortales. Era el llamado de la diosa, el signo del desequilibrio. Afrodita, desde los velos del olvido, despertaba a sus hijos para restaurar aquello que los hombres habían profanado: el orden de la magia antigua.

Uno a uno, los Etherianos comenzaron a recordar fragmentos de poder: un toque que curaba, una palabra que rompía el aire, un pensamiento que movía la piedra. La magia regresaba a ellos como si hubiera estado esperando su guerra para volver a respirar.

Y así comenzó la era del Despertar.
No con trompetas ni reyes, sino con la voz de una madre divina resonando en los sueños de sus descendientes.

Comentarios
ユリ 13 w

Estaré al pendiente de esta obra.

 
 
ユリ 13 w

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