Entre la música navideña, las risas y conversaciones que no logra escuchar bien, y el alcohol en su cuerpo, solo puede pensar en el peso que tiene sobre uno de sus brazos.
Se acerca a apoyar la cabeza cerca de la suya, viendo apenas su teléfono.
—¿Qué miras? ¿No quieres mirarme a mí mejor? —juega, dejando un beso en su cabello. Huele a shampoo.
Aevum Nox
KENMA KOZUME
Ahora solo quería estar tranquilo junto a Kuroo, aún si él continuaba charlando con otras personas.
—Veo gatitos. —Mencionó luego del pequeño mimo, aunque luego volteó a verlo con una sonrisita. —Aunque tengo uno más grande que busca mimos. —Y aún si dijo eso, fue él quien se acurrucó contra el mayor y suspiró.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
—¿Estás cansado? ¿Quieres los corra a todos ya? —bromea, dejando besitos en su oreja y luego en su mejilla, acariciando su cabello que lleva suelto —. ¿Te gustó tu regalo?
Ahora que podía comprar todos los videojuegos que quisiera, sin supervisión de un adulto, los regalos se volvieron un poco más complicados. Pero había conseguido algunas figurillas de sus videojuegos.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
—Hmm.. ¿De verdad podemos echarlos ya? —Él no bromea. Le gustaría poder estar con Kuroo a solas, pero se supone que tenian que ser buenos anfitriones.
—Sí. Los pondré en el setup para presumirlos. —Se sentía como un niño chiquito al respecto. —¿Y a ti el tuyo? —Había conseguido para él un par de discos vinilos de su banda favorita, aunque no estaba seguro si había acertado con el "álbum favorito", por eso compro varios.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
Sonríe al escucharlo, le hace feliz hacerlo feliz. Una de sus manos se colocó sobre su espalda, empujandolo suavecito contra su cuerpo y dejando más besos, esta vez sobre su hombro. Dirá es el alcohol, pero es un pretexto. Le gusta demasiado darle cariño.
—¡Me encantaron! Pero no tenías que comprarme tantos —se ríe, separándose un poco para ver sus ojos —. Aunque ahora tendrás que escucharlos todos los días por al menos un mes.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
No pudo evitar que sus mejillas se calentarán por tantos besos y demostraciones de amor. Sabía que no eran los únicos en el lugar, pero también sabía que la mayoría estaba entretenido con sus cosas.
Chasquea la lengua ante la amenaza, mirando a Kuroo fijamente. —Supongo que me gané esa tortura. —Claramente bromea. Quizá fue por estar envueltos de su burbuja alejados del mundo, quizá fue por culpa de la única cerveza que se bebió, quién sabe.
Pero su corazón se apretó y calentó por todas las dulces emociones que sentía. Relamió sus labios y frotó su mejilla contra el brazo de Kuroo. —... Te amo.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
Lo empuja contra el suelo en donde están y se sube sobre él para sujetarlo por las mejillas. Es su culpa que ahora lo esté atacando con besos en los labios, sin preocuparse si respira o no.
—Te amo, te amo, te amo —dice una y otra vez, porque no puede con tooodo el amor que siente por él. No le interesa quién pueda verlos.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
Con el ceño fruncido, lo mira con incredulidad, antes de ser atacado por tantos besos. —¡Kuroo..! —Se queja en medio del ataque.
Su rostro ahora sí que arde con fuerza mientras sus manos se aferran a las muñecas del mayor. —Espera.. —Balbucea. No es que no quiera todos esos besos, ama a Kuroo con su alma y su corazón late con fuerza, pero... —... Aquí no.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
Se pone de pie, y lo ayuda a levantarse también del suelo, sujetando sus manos. Descalzo, camina hasta su habitación sin haber soltado una de sus manos. Debe comprobar no hay alguien ahí antes de cerrar la puerta, dejando al resto afuera de su atención.
Antes de que Kenma pueda escapar de sus manos, vuelve a atraerlo, esta vez por la cintura, inclinándose y besándolo una vez más. Pero no son los besos intensos de hace un momento, se toma su tiempo de sentir su aliento y probar su boca dulce —. Dilo otra vez —susurra entre besos —. Te amo tanto.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
Se pone de pie y sigue a Kuroo con la vergüenza tiñendo su rostro y una vez refugiados de los ojos curiosos de los demás, se deja atrapar por el mayor. Se aferra a su cuerpo y corresponde el beso, disfrutando de la unión de sus bocas.
Aún si ya lo ha dicho, la petición de Kuroo lo avergüenza más y no duda en morder su labio inferior en venganza. —... Te amo más. —Murmura contra su boca, volviendo a besarlo.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
—No me gusta tu suéter, ¿te lo puedo quitar? —su rostro muestra una sonrisa cuando lo ha vuelto a dejar en el suelo. Kenma puede adivinar que no se trata de eso, por la forma en que sus manos se han colado bajo la tela, y han encontrado la piel de su espalda, tocando a su paso.
Los besos continúan en sus labios, en sus mejillas, adorando lo bonito que es.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
Relame sus labios al escuchar su petición. —Lo compraste tú. —Se burló con una sonrisita entre todos los besos que recibe. El toque de Kuroo lo hace estremecer...
Kenma sabe que debería negarse, todos los invitados siguen afuera, pero esa noche es una de esas curiosas donde su deseo coincide con el de Kuroo. No puede importarle menos las demás personas.
—... Bueno, si no te gusta, entonces quitamelo todo. —Pidió antes de guiar la inquieta boca del mayor para que termine besando sus labios otra vez.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
Su permiso, y de hecho invitación a más, pueden hacerlo correr un maratón en ese momento. Nuevamente lo levanta entre sus brazos, pero esta vez para recostarlo sobre la cama. Antes de ocuparse de él, Kuroo se quita tanto el suéter como la camiseta, dejando su torso desnudo.
Le quita el suéter, y la camiseta. Después siguen sus pantalones y la ropa interior. Ha dicho todo, tiene permiso y no piensa desaprovecharlo. No cuando sus "te amo" le han hecho calentar con increíble rapidez.
Deja besitos sobre sus labios con una sonrisa, antes de tomarse un momento y sentarse entre sus piernas —. Eres tan precioso, bebé —la piel blanca, si cintura delgada, las piernas con las que quiere lo encierre más tarde cuando se la meta. Kuroo no tiene control en hundirse en su cuello y llenarlo de besos, mientras lo abraza por la cintura y lo presiona contra la cama con su propio cuerpo.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
Le permitió desnudarlo, ayudando con apenas ligeros movimientos para que la ropa fuera retirada con más facilidad. Sus piernas se separan para él mientras disfruta los incontables besitos.
Sabe que ha sido mal acostumbrado, pero ama demasiado ser mimado por Kuroo no solo en su día a día sino también en la cama. Y no importa si ya han estado juntos otras veces, su corazón late frenético por el halago, avergonzandolo. —Tonto. —Acusa con suavidad, intentando no sonreír aunque es imposible.
Una vez es atrapado, sus manos se pasean por la trabajada espalda, acariciando la piel caliente, mientras pequeños jadeos escapan de sus labios mientras su propia piel es acariciada por la boca contraria. Sus muslos se aprietan contra la cadera del mayor, tratando de frotar su ya formada erección contra el cuerpo de Kuroo.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
Baja una mano para sujetar su erección y masturbarlo, frotando con sus dedos cerrados alrededor de la suave carne. Besa todo a su paso, pero muy seguido regresa a su cuello donde puede percibir su aroma mejor; así que muerde en esta parte.
—Me encanta cuando te pones duro tan rápido —expresa con su boca sobre uno de sus pezones, que ha chupado suavecito mientras su mano se mueve un poco más rápido sobre su hombría. En este punto ha olvidado que se supone deben estar afuera junto a muchas más personas; nah, nada es más divertido que hacer gemir a Kenma.
La urgencia se ve en sus acciones y en su respiración, y en los suaves quejidos que se le escapan al él estar tan ansioso ya.
Aevum Nox
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KENMA KOZUME
Pero es la mano del mayor quien le ofrece el consuelo que tanto anhela. Respira temblorosamente cuando comienza a ser masturbado, la dulce sensación de placer se extiende por todo su cuerpo, robándole gemidos que trata de retener, temeroso de que alguien afuera los escuché.
La boca de Kuroo tampoco le ha ayudado demasiado en su tarea de guardar silencio, sus pezones se encuentran endurecidos en espera de ser tomados otra vez por su boca.
—Eso es.. porque te deseo tanto... —Balbucea y vuelve a apretar los dientes, intentando controlar el sonido de voz. Todo de forma tan inútil, pues la estimulación que sentía era demasiado. —Kuroo.. —Llama a su novio entre suaves gemidos mientras su cabeza se levanta apenas un poco para ver el desastre entre sus cuerpos.
Su tamaño es prácticamente el promedio, pero atrapado entre el agarre de Kuroo parece algo insignificante. La palma áspera, producto del deporte que practican, de la mano que lo masturba le tiene temblando de placer, agitado y ansioso por su liberación.
Su vientre cosquillea por la construcción de su primer orgasmo, provocando que se remueva en la cama con desesperación. —E-espera... —Advierte en un lloriqueo, pero contrario a las palabras que salen de su boca, sus propias caderas, traicioneras, se empujan contra aquella mano, buscando más de aquella caliente fricción que va a volverlo loco.
Liehu Zuo
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KUROO TETSURŌ
La advertencia solo lo hace sonreír, su muñeca rotando, yendo desde la base hasta la punta, percibiendo cada suave pliegue y la suavidad de su miembro.
Puede percibir lo bien que lo hace sentir, lo ansioso que está por alcanzar el orgasmo. Y Tetsurō solo puede pensar en lo mucho que lo ama. Perdidamente enamorado de él. Se inclinó, sin dejar de tocarlo, incluso un poco más rápido, y dejó besitos sobre sus mejillas, su aliento saliendo en roncos gemidos —. Córrete, bonito. Me encanta cuando te hago llegar.
Puede notar la forma en que su abdomen se contrae mientras la cadera empuja hacia arriba; sus piernas separadas, la cabeza de su pene ya húmeda del pre semen. Hace mucho no se la chupa, ahora se arrepiente porque hubiera sido también una buena idea.
Aevum Nox
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