Hay lugares en los que puedes quedarte, personas a las que puedes abrazar y brazos que te ofrecen refugio… pero nada de eso garantiza que pertenezcas a algún sitio.

Skylar había pasado tanto tiempo caminando por el mundo que terminó olvidando cómo se sentía tener raíces. Demasiado celestial para ser humana, demasiado rota para sentirse un ángel y demasiado perdida para encontrar su lugar entre cualquiera de los dos.

Sonreía, contemplaba la belleza del mundo y continuaba caminando como si supiera hacia dónde iba. Pero, en el fondo, guardaba una pregunta que jamás se atrevía a pronunciar:

«¿Y si no pertenezco a ningún lugar porque nunca hubo uno destinado para mí?»

Quizá su mayor tristeza no era estar sola, sino no saber cómo dejar de sentirse una extraña incluso cuando alguien le ofrecía quedarse. 🤍



«No era que no tuviera un hogar… era que, después de tanto tiempo buscándolo, había comenzado a creer que ella misma era un lugar al que nadie sabía cómo regresar». 🥀

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