Ya estaba más tranquila, obviamente no durmió y se levantó temprano para ir a correr y hacer ejercicio. Cuando regresó ya estaba más despejada y decidió llevarle un café a Anyel.

Al verlo aún dormido en el sofá se pone en cuclillas y le da un besito en los labios.

— Buenos días cariño, te traje un café, espero que te guste.

Dijo cuando él abrió sus ojos.
@Anyel Martnes

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