Ya estaba más tranquila, obviamente no durmió y se levantó temprano para ir a correr y hacer ejercicio. Cuando regresó ya estaba más despejada y decidió llevarle un café a Anyel.
Al verlo aún dormido en el sofá se pone en cuclillas y le da un besito en los labios.
— Buenos días cariño, te traje un café, espero que te guste.
Dijo cuando él abrió sus ojos.
@Anyel Martnes
Anyel Martnes
—Buenos días, Sky... —Tomó el vaso, él no bebe café, pero tampoco es un idiota cómo para rechazar el bonito gesto que tuvo la rubia con él. —Gracias, ¿Ya te sientes más tranquila? —Quizá no era la mejor pregunta, pero quería estar seguro desde el principio.
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