La relación entre el cocinero Ilbert y ella ha ido mejorando.
Quizás se debe a qué son amantes de la comida y cosas exóticas.
Pero nadie ha comprobado la alta posibilidad de compatibilidad, no en un sentido romántico si no en algo más oscuro, los residuos del Abismo comienzan a moverse.
Ella, solo quiere comer.