GOD IS WAR.
El tiempo era una extensión baldía y desprovista de nombres cuando las primeras tribus erraban por la espesura de los grandes bosques primigenios. En aquella época anterior a los altares y a las leyes, los hombres no eran mas que bestias asustadas que temblaban bajo las tormentas y huían de la oscuridad con antorchas que apenas arañaban las sombras. Fue allí donde Wanted descendió como una plaga silenciosa, arrastrándose desde el fondo de los abismos previos a la creación para instalarse en la psique de esos simios erguidos como un parásito invisible. No se presentó con truenos ni con la elocuencia de los dioses celestes; se metió en sus sueños, en el hambre perenne de sus estómagos y en el frío de sus huesos.
Aquel ente sin rostro les enseño los rudimentos de la supervivencia en un mundo que los devoraba, pero su verdadera lección fue el veneno. Les mostro las virtudes del colmillo y la piedra afilada, convirtiendo la caza en un ritual de dominio. Y cuando la sangre de los animales dejo de saciar su apetito latente, les otorgo el secreto primigenio: el primer arte de la magia oscura, la manipulación de la sombra y el susurro de la descomposición. Les dio el poder de torcer la naturaleza a cambio de una sola moneda de cambio, exigiendo que lo veneraran como a un dios salvaje, tallando su efigie en maderas podridas y altares empapados de sangre fresca.
Bajo su tutela, los salvajes dejaron de temer a la noche porque comprendieron que ellos mismos podian convertirse en la noche. Las fogatas de las aldeas se apagaron para dar paso a hogueras rituales donde se invocaban fuerzas que la tierra habia querido mantener sepultadas. Sin embargo, un parásito no alimenta a su huésped para salvarlo, sino para consumirlo desde adentro. Las herramientas de violencia y los prodigios sobrenaturales que Wanted les habia regalado germinaron en una paranoia colectiva, alimentando la ambición y la desconfianza innata de los hombres.
El final llego de la manera mas predecible y macabra. Las distintas facciones de la tribu, intoxicadas por el poder oscuro y la promesa de supremacía, comenzaron a volverse unas contra otras. Las disputas por el territorio se transformaron en masacres rituales; los chamanes corrompidos comenzaron a sacrificar a sus propios hermanos para robarles los favores de la sombra, y los guerreros probaron el sabor de la carne humana bajo los efectos del delirio místico. No hizo falta la intervención de ningún enemigo externo; los salvajes se destruyeron a sí mismos con una eficiencia quirúrgica, convirtiendo el bosque sagrado en un osario interminable.
Mientras los últimos sobrevivientes se devoraban en la penumbra de sus propias ruinas, Wanted observaba desde la altura de las copas de los árboles, indiferente y silencioso. El experimento habia terminado, la cosecha de muerte se habia cumplido, y el parásito, saciado por el espectáculo de la crueldad humana, simplemente alzo el vuelo hacia nuevos horizontes donde expandir su caos, dejando atrás la semilla podrida de la magia y la certeza de que el hombre siempre seria su mejor alumno.