Siempre perteneció a este sitio, con la madre naturaleza abrigandola. Sabía que no era una chica normal y tampoco era una loba normal.
¿Rareza? Nunca fue engendrada con amor, sólo para con fines egoísta. Sólo para usarla como arma. Por eso es así, a veces fría y distante, pero a veces no puede ser todo el tiempo amable.
Tiene inseguridades a pesar de su edad. No sé cree bonita, no es curvilínea, ni de grandes senos. Aunque bloquea más el dolor en sí de su pasado. Ni siquiera sabe si vale la pena.
El día que definitivamente la dulzura se pierda y agarré por delante a todos armando un caos. Ese día no habrá más Ninibeth.