Dime Bev, ¿Aún eres mi niña?🎈 Siempre estaré contigo y en tus peores pesadillas, tu miedo me sabrá mejor. Te he traído este obsequio como recordatorio que tu mente me pertenece...
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Beverly Marsh
Respondió la pelirroja al vacío, a esa voz gutural que se hacía presente en algún lugar de aquella obscura habitación. Sus manos fueron directo hacia aquel globo flotante tomándolo entre sus manos así estrujandolo con sus uñas hasta hacerle perecer en un fuerte estallido, botando hacia el suelo los restos del mismo.
— Yo no te pertenezco, yo no te tengo miedo y acostúmbrate a que jamás podrás contra mi. —
Finalizó pateando los restos de obsequios del payaso, y ideando en medio de aquella fría y lúgubre habitación.—
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PENNYWISE
—Pude con los tontos de tus amigos, ¿No recuerdas lo que viste ese día con mis luces de la muerte? Jajajajaja ¡No podrás salvarlos! Y cuando llegue tu momento lameré cada gota de tu sucia sangre.
En eso, del techo de la habitación hizo que empezarán a caer muchos globos rojos sobre ella.
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Beverly Marsh
Su vista viajó hasta el techo donde una lluvia de globos rojizos se hizo presente, por lo que Beverly con determinación tomó las tijeras del cajón para comenzar a clavar la misma en cada globo que podía escuchando como eco la insufrible risa de aquel ser intergaláctico.
— Tú jamás tendrás mi miedo, mi sangre o incluso a mi. —
Finalizó tomando un globo más encajando esta vez con más fuerza, con más rabia esas tijeras sobre la fina superficie de aquel artefacto.
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