Antes de llegar a su departamento, Aly pasó a la tienda 24/7 a abastecerse de algunas cosas, entre ellas frambuesas y algunas moras.
Al llegar al departamento de Shiki, no hubo necesidad de llamar a la puerta, usó su llave de repuesto e ingresó, dedicándose a preparar la mezcla antes de ir a la cama con ella.

Observó el frasco de pastillas junto a la cama y suspiró. Se recostó junto a ella, abrazándola, llorando en silencio mientras le pedía perdón en voz suave.

Cuando finalmente se calmó, dejó algunos besos en su cabeza.

— Kiki... Es hora de despertar, ¿Vas a ayudarme con los waffles? ¿Quieres que te traiga el desayuno a la cama?

Murmuraba suave, buscando despertarla sin alterarla, pues sabía lo que eso conllevaba.