Salió a pasear al amanecer, al darse cuenta que Shiki seguía y seguiría durmiendo por haberse bebido una margarita de más.
Iba a buscar un buen sitio donde llevarla a desayunar y de paso, reconocer las calles antes de salir a pasear para no perderse de regreso.
Suerte que la memoria que tiene le ayuda hasta en los peores momentos.