El solo poder disfrutar de tus labios, sentir tus manos recorriendo mi piel una y otra vez, el solo poder escuchar tus gemidos, son música para mis oidos. Dejarnos llevar por el deseo uno del otro, hacer que tú boca me reclame una y otra vez, sentir tus paredes apretarme cada vez que entro y salgo de ti. Incluso el poder sentir entre mis manos como esos bellos glúteos rebotan con cada embestida que doy contra ti y que al dia siguiente. Queden estragos de lo que fue una noche de un sexo intenso entre ambos, que las marcas jamás se te borren Katherine Wyndham