— ¿Qué es esto? — sostenía indignada aquel periódico matutino.
— "No le haga caso, señorita Mónica. Son solo rumores".
Claramente en el papel venía una imagen bastante editada con su figura, y la de su jefe, abrazados bajo el encabezado: "La consentida de Stark". Lo que le indignaba no era el fotomontaje, sino toda la historia ridícula del contenido.
— En primera, yo con ese anciano solo cruce unas palabras y fue para agradecerle el puesto además de invitarle a tomar un tequila para festejar el lanzamiento de una campaña exitosa. En segundo lugar, con quién andaba jugando a las manitas sudadas, como diría en mi tierra, fue con Natasha Romanoff.
Así es. María tuvo una relación muy corta como apasionada con la Viuda Negra. Aunque ella aun la cuida entre las sombras.