Entre todas mis regresiones a vidas pasadas, hubo una que se sintió distinta.
No sé explicar exactamente qué fue. Quizá fue la intensidad de la sensación, o esa extraña familiaridad de sentir que estaba recordando algo que, en esta vida, jamás viví. Solo sé que, entre todos aquellos recuerdos que aparecían durante apenas milésimas de segundo, hubo uno que me dejó una sensación de felicidad difícil de explicar.
Dicen que los Patronus nacen de nuestros recuerdos más felices.
Y pensé que, si pudiera juntar todos esos pequeños fragmentos que vi, quizá tendría suficientes para formar uno.
Creo que tú apareces en esa clase de recuerdos.
No recuerdo una historia completa. Solo escenas sueltas, como fotografías arrancadas de un álbum que ya no existe.
Nos veo organizando algún evento.
Nos veo metidos en problemas.
Nos veo siendo funados.
Nos veo exiliados, probablemente por alguna estupidez que hicimos juntos.
Y te veo siendo funado por mi culpa mientras yo, en lugar de sentirme culpable, simplemente me río.
Qué extraño es extrañar algo que ni siquiera sé si ocurrió.
Pero cuando pienso en ti, no siento miedo. Siento esa felicidad antigua, esa que parece venir de un lugar al que ya no puedo regresar.
Te quiero muchísimo, Cess.
Eres mi increíble amigo, mi dupla desastrosa, mi compañero de caos. Y quizá eso sea lo que más me conmueve: que, incluso en esos recuerdos que apenas puedo alcanzar, siempre parecemos encontrarnos del mismo lado.
Contigo, hasta las funas eran divertidas.
Contigo, hasta el exilio parecía una aventura.
Y contigo no había monstruo, ni siquiera uno de cabellera rosa, que me pareciera demasiado aterrador para enfrentar.
Tal vez algunas personas llegan a nuestras vidas una sola vez.
Y tal vez otras se quedan de alguna manera, aunque cambien los nombres, los lugares, las historias y hasta la vida en la que las conocemos.
No sé qué fuimos entonces.
No sé si realmente te conocí en otra vida o si mi mente simplemente construyó un refugio con recuerdos que no comprendo.
Pero sé lo que sentí. Y si alguna parte de mí pudo encontrarte entre miles de recuerdos perdidos, quizá eso sea suficiente.
Te quiero por siempre, Cecil Lancaster
En esta vida, en los recuerdos que todavía pueda recuperar y, si existe algo después de todo esto, espero que también ahí volvamos a encontrarnos.
Aunque probablemente terminemos funados otra vez. 🤍
Cecil Lancaster
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