⸊
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
        𝑱𝑶𝑼𝑹𝑵𝑨𝑳𝑰𝑺  ⟡ 𝑨𝑼𝑹𝑬𝑼𝑺
         ✎ 𝑠𝑐𝑟𝑖𝑝𝑡𝑢𝑚 𝑎𝑛𝑖𝑚𝑎𝑒…
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ⠐ㅤ𝔏 𝔦 𝔟 𝔢 𝔯ㅤ𝔙 𝔦 𝔤 𝔦 𝔩 𝔦 𝔞 𝔢ㅤ⠐
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝔔ᴜᴀᴇʀᴇɴs ㅤ 𝔄sʏʟᴜᴍ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ❝ 𝑉𝑢𝑙𝑝𝑒𝑠 𝑓𝑜𝑣𝑒𝑎𝑠 ℎ𝑎𝑏𝑒𝑛𝑡,
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝘓𝘢𝘴 𝘻𝘰𝘳𝘳𝘢𝘴 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘪𝘥𝘢𝘴,

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝑒𝑡 𝑣𝑜𝑙𝑢𝑐𝑟𝑒𝑠 𝑐𝑎𝑒𝑙𝑖 𝑛𝑖𝑑𝑜𝑠…
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝘺 𝘭𝘢𝘴 𝘢𝘷𝘦𝘴 𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴… ❞
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ— 𝑀𝑎𝑡𝑡ℎ𝑎𝑒𝑢𝑚 8:20
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Era martes de madrugada. La iglesia estaba cerrada, las velas apagadas, salvo la luz roja del Sagrario. Lamont estaba arrodillado en el primer banco, rezando sus laudes en silencio.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Entonces, lo olió.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
No era el olor a incienso. Era un hedor acre a pelo mojado, sangre vieja, alcantarilla y miedo. Mucho miedo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
El sonido llegó después: un rasguño desesperado en la puerta lateral de la sacristía. No un golpe humano. Garras sobre madera.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Lamont no interrumpió su oración. Terminó el versículo, hizo la señal de la cruz y se levantó. Sus pasos resonaron en la piedra mientras se dirigía a la puerta.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Abrió la puerta con una mano vuelta puño a la espalda, un signo de contención.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Una figura se desplomó hacia adentro, cayendo sobre las baldosas. Era un hombre, o lo que quedaba de uno. Vestía harapos que alguna vez fueron ropa de calle. Estaba sucio, escuálido, temblando violentamente. Su piel estaba grisácea, marcada por quemaduras de plata que no habían sanado bien.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Un Ronin. Un Bone Gnawer o un Callejero que había perdido el favor de los espíritus.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
La criatura alzó la vista. Sus ojos brillaban con el amarillo de la Bestia en pánico. Al ver a Lamont, al sentir el peso aplastante de su Rango y su Gnosis, el intruso gimió y se arrastró hacia atrás, pegándose a la pared, mostrando el cuello en un gesto instintivo de sumisión.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Athro... —susurró el Ronin, usando el título honorífico Garou para un maestro—. Santuario... pido santuario...
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Lamont lo observó desde arriba, su rostro una máscara de repugnancia controlada.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Esta es la Casa de Dios, no una perrera —dijo Lamont, su voz fría—. Hueles a deshonor y a basura. ¿Por qué debería dejarte manchar mi suelo?
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Vienen... —jadeó el Ronin, tosiendo sangre negra—. Las Danzantes... me huelen. Saben que estoy solo. Dijeron... dijeron que aquí había un Viejo Lobo que comía demonios.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Lamont apretó la mandíbula. Su reputación. Esa maldita reputación.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
El Ronin se arrastró un poco más, aferrándose al dobladillo de la sotana de Lamont con manos sucias.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—No tengo manada. No tengo tótem. No tengo a nadie. —Sus ojos se llenaron de lágrimas animales—. Mátame tú. Por favor. Prefiero morir por tu colmillo que ser llevado al Laberinto por ellas.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Se hizo un silencio largo. Lamont miró la oscuridad de la calle. Si las Danzantes de la Espiral Negra estaban cazando cerca de su territorio, eso era un problema. Y este desecho, por patético que fuera, era un pariente. Un pariente roto, pero pariente al fin.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
El Inquisidor suspiró. El Párroco maldijo internamente.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Levántate —ordenó Lamont.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
El Ronin lo miró, incrédulo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Si vas a morir, no será aquí. No voy a fregar tu sangre de mi atrio.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Lamont lo agarró por el cuello de lo que en otra vida fue una camisa y lo levantó como si fuera un muñeco de trapo. Lo arrastró hacia el interior, pero no hacia el altar. Lo llevó hacia una puerta discreta que conducía al sótano de la caldera.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Mi sangre conoce las Leyes de la Hospitalidad, aunque la tuya las haya olvidado —gruñó, su acento escocés espesándose—. Has pedido refugio. Y mientras estés bajo mi techo, nadie te tocará sin pasar primero por encima de mi guardia.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Abrió la puerta del sótano y empujó al hombre hacia la oscuridad cálida.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Tendrás agua. Tendrás pan. Y tendrás mi fuego. —Lamont se detuvo en el umbral—. Pero esto no es caridad, Ronin. Es honor. Y el honor se paga con honor.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Sus ojos grises brillaron en la penumbra.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Mañana me dirás dónde están las Danzantes. Y luego, tú y yo iremos a cazarlas. Si sobrevives, te habrás ganado el derecho a marcharte con la cabeza alta. Si no... te enterraré como a un guerrero, no como a un perro.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Cerró la puerta y echó el cerrojo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
Lamont se quedó un momento en el pasillo, ajustándose la sotana y limpiándose las manos con un pañuelo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤ
—Genial —murmuró al aire vacío—. Ahora tengo un perro en el sótano y un mago en la cocina. Solo me falta un vampiro en el campanario para tener el circo completo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
               ⟡