||Rol-On||
—Amargo, amargo placer.
Muerde mis dedos, pero nunca me dejes caer.
*Una calada tras otra, dos chispazos antes de la flama. Despeja la mente mientras mancha su afligida alma, finge la paz desde que empezó esa guerra fría contra la culpa.
¿Por qué? Porque esa es su forma de verlo: "Me doy el gusto que ellos no pudieron disfrutar, y me doy el castigo que merezco".
Un mantra, tal vez una excusa. Quienes preguntan quedan con ganas de respuesta porque él prefiere encender otro cigarro antes que responder.