¡Hola! Si estás leyendo esto, debe ser porque encontraste una de mis tantas notas que he dejado por todo el mundo. Siempre había soñado con tener a alguien que pudiera leer mis cartas, que todo lo que escribo llegue a las manos correctas. Ser aquel abrazo anhelado que tanto te fue negado, el espacio donde pudieras decirme qué pasa por tu mente mientras yo te escuchaba o, bueno, te leía, sin juzgar nunca lo que te llevó a tomar medidas tan desesperadas a lo largo de tu vida.
En fin, no he venido a querer ponerte triste. Al menos no hoy. Pero si tu lo estas, creo que esto es algo que necesitas saber:
La noche es muy larga o corta, según a quién le preguntes primero.
La mañana es maravillosa, no solo porque el sol es nuestro lucero.
Esta vida es grandiosa para mí porque tu habitas en ella.
Soltar la toalla no es fácil: hay valentía y cobardía de por medio. Mas yo no quisiera que te fueras nunca, no ahora que he encontrado a alguien con la capacitad de soñar; un ser que ha avanzado tanto, aún si sus avances son más lentos que los míos; un hombre maravilloso que se permite sentir y dejar fluir sus emociones; una mujer que se enfrento a la mismísima muerte y salió viva de ello; al alma mayor que nunca dejó de perseguir sus metas; a la anciana que se volvió a enamorar de la vida; y a esta personita guerrera que deseo abrazar con fuerza mientras lee mis palabras.
Cuando sientas que a nadie le importas, piensa un momento. En silencio. ¿Es verdad o solo es el dolor hablando? Si es lo segundo, deja que salga de tu cuerpo: llora, grita, escribe, suspira, habla o murmura aquello que te acongoja y no permitas que ese pensamiento negativo destruya lo increíble que has sido este día. Sin embargo, si es lo primero, déjame decirte que a mi me importas. Que no lo digo para que dejes de sentir, sino puedas comprender, que en algún lugar de este basto planeta, siempre hay alguien que esta pensando en ti y espera verte algún día o a la mañana siguiente al despertar. Personas que desean abrazarte y cuidarte una vez más.
Porque tú lo estas haciendo bien al no rendirte. Estas más radiante que ayer. Creó en ti más de lo que yo adoro comer las hojas frescas de los arboles en primavera... y aunque sea pequeño mi caparazón no me engaña: tienes un corazón enorme que no te cabe en tu pecho.
Yιαᴢ
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