Esa noche durmió con su gato en la cama, el sonido del ronroneo le ha permitió dormir mejor, tenerlo a su lado ahora se ha vuelto una costumbre constante.
Ojalá esa noche se repita otra vez. A veces necesita su espacio, deja que lo tenga, de vez en cuando, viene hacia el para acomparlo en su soledad.