ㅤㅤㅤㅤㅤ─── ✧. ㅤ新しい 歴史
ㅤ ㅤㅤ ㅤ﹙004﹚› 𝗵𝗲𝗮𝗱𝗰𝗮𝗻𝗼𝗻 𝗉𝗈𝗌𝗍 !
ㅤ ㅤㅤㅤ 人物ㅤ:ㅤ #michael_jackson
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ㅤㅤㅤㅤㅤ ᠁ 𝚕𝚘𝚜 𝚊́𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜, 𝚌𝚊𝚕𝚒𝚏𝚘𝚛𝚗𝚒𝚊.
ㅤㅤㅤㅤㅤ 𝚊𝚐𝚘𝚜𝚝𝚘 𝟸𝟿, 𝟷𝟿𝟾𝟽
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El reloj marcaba casi las doce de la noche cuando Michael volvió a levantar la mirada hacia la pared. Faltaban apenas unos minutos para que el veintiocho de agosto terminara y con él se fueran sus últimos instantes con veintiocho años. El estudio estaba mucho más tranquilo a esas horas, las luces permanecían encendidas sobre la consola y sobre esta descansaban varias hojas llenas de anotaciones, algunas fotografías y una cinta que había escuchado tantas veces durante los últimos meses que probablemente habría podido reconocer cada segundo con los ojos cerrados.

Michael llevaba varios minutos sentado frente a la consola, con los brazos apoyados sobre las piernas y la mirada perdida en una de las cintas. Había pasado tantos días allí que el lugar comenzaba a sentirse inseparable de su vida. Durante casi dos años había revisado cada canción hasta quedar satisfecho, ahora el álbum estaba terminado. En dos días llegaría a las tiendas y, después de tanto tiempo escuchándolo en aquellas mismas habitaciones, finalmente pertenecería a sus fans.

Quincy seguía allí, sentado unos metros más atrás, hojeando algunas de las anotaciones de las últimas sesiones. Al levantar la mirada, encontró a Michael observando el reloj por tercera vez.

───Si sigues mirándolo así, no va a moverse más rápido.

Comentó el mayor, arrancándole una suave sonrisa a Michael, quien se dejó caer contra el respaldo de la silla.

───Quiero saber cuánto falta.

───¿Para tu cumpleaños?

Michael negó con la cabeza, aunque la sonrisa permaneció en sus labios.

───Para mi cumpleaños... Y para el álbum.

Quincy dejó los papeles sobre la mesa y miró el reloj.

───Dos días para el álbum. Unos minutos para cumplir veintinueve.

Una pequeña risa escapó de Michael, aunque su expresión volvió a tornarse pensativa. El treinta y uno de agosto estaba marcado en todas partes; había sido una fecha repetida tantas veces durante las últimas semanas que casi parecía formar parte de su rutina. Bad iba a salir al mundo, y con ello terminaría también una etapa importante de su carrera. Había trabajado demasiado en aquel álbum como para no preguntarse qué encontraría el público cuando finalmente lo escuchara, había algo diferente en aquellas canciones, en la manera en que había decidido interpretarlas y en todo lo que había querido transmitir con ellas. Quizá, después de tanto tiempo, también estaba a punto de mostrar una parte de sí mismo que hasta entonces había permanecido detrás de las puertas del estudio.

───Suena raro cuando lo dices así.

───¿Por qué?

───Veintinueve...

La cifra quedó suspendida entre ambos durante unos segundos. El menor bajó la mirada hacia sus manos, jugando distraídamente con uno de los anillos que llevaba puestos. Veintinueve años. Le resultaba extraño pensar en ello cuando todavía recordaba con claridad al muchacho que había comenzado a cantar siendo apenas un niño. En algún punto del camino, los años habían empezado a avanzar con una velocidad que no alcanzaba a comprender. Quincy lo observó en silencio antes de preguntar.

───¿Estás nervioso?

Tardó un momento en responder.

───Un poco.

───Eso es normal.

Michael sonrió de lado.

───Pensé que después de tantos años dejaría de sentirlo.

───Eso significaría que dejaste de preocuparte.

La respuesta consiguió arrancarle otra sonrisa; sin embargo, su mirada volvió a posarse sobre la cinta frente a él.

───He pensado mucho en estas canciones últimamente ───admitió. ───Cuando las escucho ahora, recuerdo todo lo que pasó mientras las hacíamos. Algunas cambiaron tantas veces que casi parecen canciones diferentes.

───Porque querías que fueran perfectas.

Michael negó con la cabeza.

───Quería que fueran mías.

Quincy soltó una breve risa.

───Probablemente encontrarías otra cosa que cambiar.

───Tal vez.

───Por eso tenemos una fecha de lanzamiento.

El cantante sonrió y dejó nuevamente la cinta sobre la consola, limitándose unos segundos a contemplarla.

Había compuesto la mayoría de las canciones y participado directamente en la producción junto a Quincy, había puesto una parte de sí mismo en cada decisión, en cada cambio y en cada hora que pasaba frente al micrófono. Después de Thriller, sabía perfectamente lo que el público esperaba, también sabía que cualquier cosa que hiciera sería comparada con aquel álbum. La presión estaba ahí incluso cuando trataba de ignorarla.

Un sencillo ya había sido lanzado unas semanas atrás y pronto llegarían las demás canciones. Después vendrían los videos, las presentaciones, las entrevistas y todo aquello que acompañaba inevitablemente a un nuevo lanzamiento. Michael respiró lentamente.

───¿Crees que les gustará?

La pregunta salió con una voz baja y el mayor arqueó ligeramente las cejas.

───Michael, llevas meses preguntándome eso.

───Porque todavía no me has dado una respuesta que me convenza.

Quincy soltó una risa antes de levantarse.

───Entonces escucha bien esta vez. No puedes controlar lo que harán con el disco cuando salga. Lo único que podías controlar era lo que ponías dentro ───el menor permaneció callado. ───Y pusiste mucho de ti.

Aquellas palabras hicieron que Michael apartara la vista. Durante tanto tiempo había pensado en lo que quería que el álbum fuera que pocas veces se había detenido a pensar en todo lo que había dejado dentro de él. Las canciones llevaban sus ideas, sus dudas, su entusiasmo y las horas que había pasado intentando conseguir exactamente aquello que escuchaba en su cabeza.

Se levantó de la silla y caminó hasta la ventana. Afuera, las luces de Los Ángeles continuaban brillando mientras la ciudad seguía con su ritmo habitual. Desde allí, todo parecía distante.

───¿Sabes qué es lo curioso?

Dijo Michael y Quincy levantó la mirada.

───¿Qué?

───Mañana todos van a felicitarme por cumplir veintinueve y pasado mañana van a estar hablando del álbum.

El mayor se levantó y caminó hasta quedar a su lado.

───Entonces disfruta mañana.

Michael soltó una pequeña risa.

───Lo intentaré.

Regresó la mirada hacia la ciudad. Durante unos segundos pensó en las cartas que había recibido, en las llamadas y los regalos que habían llegado durante el día, también pensó en todos aquellos admiradores que escucharían Bad por primera vez cuando llegara a las tiendas. Personas que todavía no conocía encontrarían sus propias historias en aquellas canciones y aquella idea le producía una sensación difícil de nombrar.

El reloj marcaba las 11:58.

Quincy regresó hasta la consola y comenzó a apagar algunos equipos.

───Vamos a casa.

Michael giró la cabeza.

───Faltan dos minutos.

───Precisamente.

El cantante soltó una risa y se acercó para ayudarlo. El estudio fue quedándose cada vez más silencioso, hasta que solo quedó encendida una de las luces sobre la consola.

11:59.

Se detuvo frente a las cintas.

Había dejado allí una parte enorme de sus veintiocho años. Canciones, voces, anotaciones, errores que habían terminado convirtiéndose en aciertos y noches enteras de trabajo. En dos días todo aquello saldría de aquellas paredes.

Quincy se quedó a su lado.

───¿Listo?

Michael contempló el reloj durante unos segundos antes de asentir.

───Creo que sí.

El último minuto terminó y por un instante ninguno de los dos dijo nada. Michael acababa de cumplir veintinueve. Quincy fue el primero en romper el silencio.

───Feliz cumpleaños, Michael.

Él bajó la mirada y sonrió.

───Gracias.

Quincy le dio una palmada ligera en el hombro antes de dirigirse hacia la puerta. Michael permaneció unos segundos más frente a la consola, observando las cintas bajo la tenue luz. Ya casi.

Había esperado durante tanto tiempo aquel momento que todavía le costaba creer que finalmente estuviera ahí. Respiró profundamente antes de apagar la última luz y, por primera vez, dejarlo ir no parecía algo que debiera temer.

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Septiembre Amarillo - Tu Vida Importa
? Septiembre Amarillo: Tu vida importa. No estás solo, siempre hay esperanza.