#canon
El sol ya se había hundido en el horizonte y solo los acompañaba a ellos la fogata improvisada que había construido el italiano. Johnny estaba arrodillado, con un dolor que palpitaba con fuerza en su mano, pero soportando. Sentía el roce de los dedos ajenos mientras terminaba de ajustar el vendaje alrededor de la herida.
Sus ojos azules entrecerrandos y brillantes, no se apartaban del rostro de Gyro, el sombrero de aquel, movía su gorro a un costado. Aprieta los dientes al sentir otra vez la presión.
— … Deja de apretar tanto. — gruñó el rubio en voz baja. Estaba cansado, sumando el dolor de la herida causada por su imprudencia. — Ya con eso tengo, no soy un niño, Gyro.
Pero, a pesar de sus palabras, no apartó su mano. Al contrario, sus dedos vendados se curvaron ligeramente, sujetando la muñeca del italiano con una fuerza que no era solamente por el dolor. Johnny tragó saliva.
Ahora su mirada estaba fija en esos ojos verdes ajenos, resopla un poco.
— No entiendo por qué siempre terminas haciendo esto. — murmura con algo de fastidio. — No es necesario que cuides tanto de mí. Pudiste haberme dejado, soy un lisiado.
Gyro Zeppeli
Gyro Zeppeli
Con cuidado y luego de limpiar la herida con las pocas opciones que tenía para hacerlo, Gyro ajustaba el vendaje en el brazo del menor.
Escuchaba sus quejas sin responder. Se convencía de que el nudo incómodo en su pecho era simple responsabilidad médica, aunque empezaba a sospechar que ya no era solo es.
Chasquea la lengua cuando al fin presta atención a lo que Johnny expresaba.
— Madonna santa... Hablas demasiado para alguien que hace estupideces apenas le dejan solo cinco minutos.
El italiano resopló por la nariz, terminando de asegurar el vendaje con firmeza. Elevó entonces la vista para encontrarse con la mirada huraña del menor.
La molestia era evidente en sus propios ojos. Aquella frase, dicha con tanta amargura le hizo tensar la mandíbula.
— Cállate. — soltó con un tono seco. — No hables de ti mismo como si fueses un perro abandonado al costado del camino.
Su voz baja un poco al final. Perdiendo la dureza con la que inició.
— Si quisiera dejarte atrás lo habría hecho hace tiempo Johnny. Somos un equipo, estamos juntos en esto.
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